26 de octubre de 2016

Invasiones bárbaras - Godos. Visigodos

Continuando con la historia de Alemania, que más bien se está convirtiendo en un repaso a la historia del continente europeo, vamos con otro pueblo bárbaro, los godos.

El pueblo godo proviene del sur de Suecia, no sabe qué fue lo que les hizo emigrar a tierras más al sur, pero seguramente, igual que pasó con los cimbrios y los teutones alguna helada, un largo y frío invierno arruinaría todo el cultivo y decidieron trasladarse a algún lugar con un tiempo más favorable.

Durante muchos siglos los godos vivieron en relativa paz en las costas del Mar Negro, al este del río Dniester. En lo que sería la actual Ucrania y Moldavia. Y digo en relativa calma, porque a pesar de ser un pueblo agrícola y comerciante no tenía problemas en tomar las armas y realizar excursiones de pillaje por las zonas de los alrededores.

Como el resto de pueblos bárbaros, no tenían un rey único. El pueblo godo estaba compuesto por un sin fin de clanes y los jefes de estos clanes eran los que tomaban decisiones en consenso.

Allá por el siglo III se produjo una separación en este pueblo, los godos del oeste, llamados Visigodos que se asentaron en la antigua provincia romana de Dacia (lo que actualmente sería Moldavia y Rumania), entre el Dniester y el río Danubio y los godos del este, los ostrogodos, que se quedaron al otro lado del río río Dniester. Aunque todos ellos seguían hablando el mismo idioma y tenían la misma religión no compartieron el mismo destino.


En esta ocasión nos vamos a centrar en los visigodos y su historia.

Como ya hemos dicho, los visigodos fueron un pueblo agrícola libre, lo que significa que no respondían ante nadie y eran ellos mismos los que se encargaban de su propia protección. Por su ubicación justo al norte de la frontera con el Imperio Romano, eran la primera defensa de Roma ante los invasores del norte, aunque eso no significa que la relación del pueblo visigodo con el Imperio fuese precisamente buena.

A pesar de ser un pueblo fuerte, a finales del siglo IV los hunos invadieron sin ninguna piedad el territorio de los Visigodos. ¿Morir a mano de los hunos o pedir asilo en el Imperio Romano? Se encontraban entre la espada y la pared.

En tiempos de guerra era tradición en el pueblo visigodo la elección un líder que los comandase, y en esta ocasión el elegido fue Fritigerio. Este decidió emigrar a tierras más meridionales, en principio más seguras, así que hizo un pacto con Roma. El por aquel entonces emperador romano Valente les aseguró que les dejarían traspasar las fronteras del Imperio y les darían sustento y provisiones. Pero a cambio debían de entrar a formar parte del ejército romano.

A los visigodos nunca les gustó este pacto, pues la entrada en el Imperio significa la obligada aceptación de las culturas de Roma, su religión y tradiciones, pero a pesar de que a nadie le gustaba esta imposición tuvieron que aceptarlo.

Así fue como miles de personas se dirigieron al sur en busca de refugio. Pero al llegar a la frontera con Roma no se encontraron con lo que se les había prometido.

Las guarniciones romanas no estaban preparadas para acoger la gran cantidad de refugiados que habían llegado y la comida comenzó a escasear muy pronto.
Muchos romanos aprovecharon la desesperación del pueblo godo para conseguir esclavos a precios irrisorios. Para poder sobrevivir los visigodos llegaron a intercambiar a sus propios hijos por perros con los que al menos podrían alimentarse.



Pero eran tanta gente que hasta ese intercambio llegó pronto a su fin, todas las existencias se acabaron y miles de personas se encontraron, nuevamente, entre la espada y la pared. Era bien sabido que cualquier revolución contra el Imperio sería aplastada, pues los romanos lo habían dejado claro a lo largo de los siglos. Pero era eso o morir de inanición.

Así que Fritigerio decidió volver a movilizar a su pueblo y poner rumbo a la ciudad romana más cercana, Marcianopolis, la actual Devnya, en Bulgaria. Pero su llegada no fue bien recibida y se encontraron las puertas de la ciudad cerradas. No tenían nada que perder, si no conseguían sustento sus días estaban contados, y así fue como guiados por la desesperación el pueblo visigodo estalló. Iniciaron revueltas por toda la provincia de Tracia y saquearon todas las aldeas y ciudades romanas que se encontraron a su paso sin ninguna misericordia.

En el verano del año 378 el emperador Valente tomó cartas en el asunto. Él era el culpable de toda esta revuelta, fue el que había dejado a los visigodos traspasar las fronteras del Imperio, y luego no les había proporcionado lo necesario para su subsistencia.

Tomó sus legiones y en persona se dirigió a la provincia de Tracia con la idea de aplastar la revolución visigoda que se le había ido de las manos.

La batalla tuvo lugar a 15km de la ciudad de Adrianópolis, actual Edirne, en Turquía.


Pero el emperador Valente estaba mal informado acerca de la cantidad de soldados visigodos contra los que se enfrentaban y todo acabó bastante mal para los romanos. Todo el ejército del Imperio cayó derrotado y hasta el propio Valente murió en la batalla.

Tras la victoria el pueblo visigodo siguió deambulando sin un rumbo fijo por Tracia y seis meses más tarde el nuevo emperador del Imperio Romano de Occidente, Teodosio, hizo un pacto con los visigodos. Les concedía una buena parte del territorio ubicado al sur de la frontera norte, en lo que es el norte de la actual Bulgaria, a cambio de que sirviesen como soldados en el ejército.

A pesar de que en esta ocasión el tratado sí que llegó a producirse, los romanos nunca llegaron a aceptar al pueblo visigodo. Las heridas de la batalla de Adrianópolis estaban aún muy presentes en la memoria y aunque no los echaban de las ciudades o aldeas romanas, tampoco eran bienvenidos.

El peor trato se lo llevaron los soldados visigodos, que fueron utilizados como tropas de vanguardia contra los hunos y demás tribus bárbaras invasoras. Es decir, los visigodos eran los primeros en morir.

Pero Teodosio murió pronto y ese tratado quedó anulado por lo que los visigodos volvieron a vagar y delinquir por toda Tracia hasta llegar a Grecia donde decidieron asentarse.

El emperador del Imperio Romano de Oriente, Rufino, no estaba nada contento con esa invasión de su territorio, así que hizo un pacto con Alarico, el por aquel entonces rey de los visigodos. Di dejaban Grecia le concedería a Alarico el título de “magíster militum” y además le daría Iliria, un extenso territorio ubicado en el oeste de la península de los Balcanes, lo que hoy serían Serbia, Croacia, Albania, Bosnia y Montenegro.


Alarico accedió al trato, pero lo que no sabía era que en esa zona la tierra era muy agreste y poco fértil. Rufino había cerrado el regreso de los visigodos a Grecia, así que solo les queda una opción, dirigirse hacia el norte de Italia.

La andadura de los visigodos por tierras italianas no duró mucho, el general Estilicón, bajo las órdenes del emperador Honorio salió a su encuentro y con un numeroso ejército paró el avance de los visigodos.

Alarico y Estilicón llegaron a un acuerdo, el rey visigodo mantuvo su título de “magíster militum” de Iliria y se les concedió una importante suma de oro. Pero Alarico no regresó a Iliria, esas tierras eran tan poco fértiles que el pueblo visigodo no podría sobrevivir de la agricultura, así que decidió quedarse donde estaba, en el norte de Italia y esperar a que Estilicón perdiese su capacidad militar.

En el año 407 los pueblos germanos que se encontraban al norte de la frontera del Imperio atravesaron los Limes del Rin y derrotaron a los francos, otro pueblo germano que se había unido al Imperio y eran los responsables de la protección de la frontera norte. Estilicón tuvo que marcharse al norte para acabar con la nueva invasión y esa fue la oportunidad de Alarico.

Tomó sus tropas y comenzó a marchar por Italia, cercando Milán, aunque nunca llegaron a asediarla y pasando por Ravena, por aquel entonces la capital del Imperio Romano de Occidente, donde se encontraba el emperador Honorico. Ravena estaba rodeada de pantanos y los visigodos no contaban con ninguna flota, por lo que tampoco pudieron tomarla. Así que continuaron su camino al sur.

El emperador Honorio no hizo mucho para intentar contener el avance de los visigodos, de hecho se cuenta que se dejó llevar por diversos rumores de la corte que le hicieron ejecutar a Estilicón, el único capaz de plantarles cara los invasores godos.

Sin ningún impedimento los visigodos llegaron a Roma y en el año 410 arrasaron la ciudad. Esto supuso un golpe tremendo para el Imperio Romano, durante 800 años Roma había sido la ciudad invencible, y ahora estaba en manos de los visigodos.


Pero para sorpresa de muchos Alarico no se quedó en Roma, puso rumbo al sur, en dirección a Cartago con la idea de cruzar el Mediterráneo hasta llegar a las costas del norte de África, tierras muy fértiles.
Desgraciadamente Alarico no llegó a tener éxito en su empresa pues en el año 411 fue asesinado y Ataúlfo, que fue su sucesor invirtió la marcha del pueblo visigodo encaminándolos por el norte de Italia en dirección a la Galia.

Ataúlfo sabía que aunque los visigodos eran fuertes no serían capaces de vencer al Imperio Romano de Occidente, por lo que hizo un pacto con Honorico, si luchaban a favor de Roma se les concedería el importante territorio de Provenza.
Así fue como los visigodos limpiaron la Galia y sometieron en gran medida a los pueblos bárbaros invasores.

De Provenza hicieron su feudo e instauraron la capital visigoda en Narbona. Poco a poco la corte visigoda comenzó a tomar algunas prácticas de la política romana, lo que significó un importante paso para la posterior formación del Reino visigodo de Tolosa.

En el año 415 Honorio mandó a los visigodos a Hispania con la orden de limpiar el territorio. Ataúlfo tuvo éxito en la empresa y un importante número de godos se asentaron en diferentes ciudades de la costa mediterránea. Es allí, en Barcelona, donde Ataúlfo murió asesinado.

Pero este contratiempo no fue ningún impedimento para que el pueblo visigodo siguiese prosperando. Con el paso de los años el poder y territorio de los visigodos llegó a sobrepasar con creces al por aquel entonces muy debilitado Imperio Romano, y ocupó una gran parte de la península Ibérica y el sur de Francia, lo que se llamó Reino visigodo y que muchos consideran como el inicio de la Historia de España.

Pero eso ya es otra historia que quizás, en algún momento llegaremos a ver.

Como ya hemos visto muchas veces todos los Imperios, por muy grandes y poderosos que hayan sido, acaban cayendo. Y el Reino visigodo no fue una excepción, fue derrotado en el año 726 tras una larga invasión que comenzó en el 711. En este año una fuerza militar proveniente del sur, los musulmanes, se fueron abriendo paso por el territorio visigodo y acabaron permanecieron en la Península Ibérica hasta el 1492, cuando los Reyes Católicos derrotaron al último rey nazarí Boabdil (Abu 'Abd-Allāh).

“Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre”.


La verdad es que para querer hacer un repaso de la historia germana estoy dando muchas vueltas. Pero ya hemos visto que la actual Alemania todavía no existía, y ese territorio pertenecía a diferentes pueblos germanos sin una unidad. Por lo que para poder conocer la historia de Alemania debemos de saber que fue de esos pueblos.

Sobre la Hispania visigoda, siempre he pensado que no es apropiado que sepa más historia alemana que la mía propia, por lo que es muy posible que en algún momento retome a los visigodos.

________

Esto tan solo ha sido una pequeña parte de lo que es la historia de Alemania, aún queda mucho que contar y mucho que aprender. ¿Te vienes con nosotros de viaje al pasado?

Un saludo!!




4 comentarios:

  1. A mi me gusta mucho esa parte de la historia, de hecho acabo de leer los 1001 años de la lengua española. En ese libro comienza desde la caída del reino visigodo y la invasión musulmana y estudia y critica la evolución de la lengua castellana.

    Muy buen libro si tienes la oportunidad :D

    SALUDOS

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    Respuestas
    1. Buenas!
      No conocía ese libro, tiene pinta interesante. Si cae en mis manos lo leeré.
      Un saludo!!

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    2. Te lo puedo compartir si gustas :D

      Una vez que lo lees entiendes muchas cosas y sobre todo no puedes evitar enojarte con los maestros que te decían que lo correcto es "oscuro" y no "obscuro" XD

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