13 de noviembre de 2015

Weckmann o Stutenkerl

Es muy posible que si vivís en Alemania hayáis visto en las pastelerías este hombrecillo pero el nombre de Weckmann y de Stutenkerl no os suena de nada.


Es bastante curioso, pues este hombre tiene mil y un nombre, en la región de Westfalia es conocido como Stutenkerl, pero en Renania le llaman Weckmann. En la ciudad de Mönchengladbach no se ponen de acuerdo y tienen innumerables nombres para él; Buhmann, Buckmann, Kloaskäll, Krentekäll, Weckkäll, Weckmann y Weckpopp.

En el sur de Alemania le dicen Klausenmann, en Suiza es un Grittibänz y en Luxemburgo un Boxemännchen. En la región de Alsacia lo llaman Manala y en Holanda Buikman o Wekkeman.

Pero ¿cómo se llama realmente? se supone que su nombre oficial es Gebildebrot, no sabría muy bien como traducirlo en español ¿pan con forma?

Este hombrecillo tiene un origen un tanto extraño, se supone que proviene de una práctica de la Edad Media. Cuando los enfermos y las personas que realizaban penitencia no podían asistir a misa se les daba una especie de hostia "de repuesto" y eso era preparado con los mismos ingredientes que este el Stutenker. En un principio no tenía una forma definida pero con el paso del tiempo fue evolucionando en la forma que ahora conocemos.

En realidad hay dos tipos de hombrecillos según los ingredientes con los que esté hecho:

De harina, azúcar, mantequilla y levadura, esta masa en alemán se denomina Stutenteig, por lo que los hombrecillos que contienen estos ingredientes deberían de llamarse Stutenkerl.

De harina, sal, levadura y agua, esta masa se llama Weckenteig, es decir, los Weckmann.

La forma del hombre está inspirada en San Nicolás de Bari, el famoso obispo que trae regalos a los niños alemanes en la noche del 5 al 6 de diciembre, Sankt Nikolaus. A San Nicolás siempre se le ha representado con un báculo pastoral pero cuando se produjo la reforma de Lutero la mayoría de los símbolos cristianos fueron suprimidos, y por eso los panaderos cambiaron el báculo por la pipa típica que tienen estas figuras.

La tradición dice que en la noche del 5 al 6 de diciembre, antes de la inminente llegada de San Nicolás todos los niños recibirán un Weckmann, Stutenkerl o como lo llamen en esa zona. Pero en algunas regiones de Alemania, en especial en Renania del norte Westfalia estos hombrecillos se empiezan a vender en el día de San Martin, y los niños salen a la calle con una Laterne en una mano y un Stutenkerl en la otra.

Por lo general la gente los suele comprar, pero también es posible hacerlos caseros:

Weckmann  o Stutenkerl


Ingredientes:
500gr de harina tipo 405 o 1050
1 sobre de levadura
60gr de azúcar
200ml de leche tibia
60gr de mantequilla o margarina
1 pizca de sal
1 huevo M
1 chorreón de zumo de limón

Para recubrir:
1 yema de huevo
Leche condensada


Preparación:
Echamos todos los ingredientes en un cuenco y lo removemos bien hasta que se quede en una masa uniforme. Cuando esté todo bien removido dejamos la mezcla en un lugar cálido durante una hora.

Cuando pase la hora volvemos a amasar, extendemos la mezcla y hacemos la forma del hombrecillo.


Lo dejamos reposar durante 15 minutos, precalentamos el horno y mientras mezclamos la yema de huevo con la leche condensada, a gusto. Cuando pase el cuarto de hora untamos esta mezcla en el hombrecillo.

La pipa la podemos comprar en cualquier supermercado, se llaman Tonpfeife y están hechas de arcilla. La colocamos en su sitio y metemos nuestro hombrecillo al horno durante 17 minutos a 200 grados.

Si no podemos conseguir una pipa también podemos hacerlo sin ella, pero no va a ser un Weckmann de verdad. Las pipas clásicas son de arcilla, pero también es posible encontrarlas de plástico, sobra decir que tan solo son algo ornamental, no se comen. Hay gente que las hace con caramelos o piruletas, pero esto se sale mucho de la tradición.

Hay muchos Stutenkerl que tienen cara, ojos y boca, hechos con pasas, pero esto ya es a gusto de cada uno.


Yo tan solo he probado uno comprado, y la verdad es que estaba bueno, era una especie de pan extraño, la parte de arriba, la corteza, tiene un cierto regusto a los Brezel, pero el sabor de la masa me es muy conocido, estoy segura que en España he comido algún bollo que sabía de forma parecida.

¿Los conocíais? ¿Los habéis probado alguna vez?

Nunca he hecho uno casero, pero no parece muy complicado, seguro que algún día me animo a hacerlo ¿alguien ha hecho uno en casa? ¿qué tal salió?

________

La gastronomía alemana es muy variada, siempre queda algo nuevo que probar y saborear. ¿Te vienes a descubrir nuevos platos?

Un saludo!!


2 comentarios:

  1. Ni lo he visto, ni acabo de encontrarlo bien...he visto que le llaman Krampus por aquí...pero tampoco lo tengo muy claro.
    saludos desde Baviera

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas!!
      Pues si los ves compra uno, no son muy caros y están ricos. Mojados con leche en el desayuno... hmmmm...
      Un saludo!!

      Eliminar

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