30 de julio de 2014

Aprendiendo español (a estas alturas)

Una vez escuché una frase que decía algo así “Para aprender cosas sobre tu propio idioma has de aprender uno nuevo.”
Esta es una afirmación un tanto peculiar y nunca me la tomé en serio hasta que hace unos meses me crucé con una palabra que me hizo recapacitar sobre dicha frase.
Allá por el mes de febrero tuvimos una amiga hospitalizada, estuvo unos días con el suero puesto y otra amiga en común siempre se refería a él con la palabra “infusión”. Que si todavía no le han puesto la infusión, que si la infusión ya se ha acabado, que ya no le van a poner más infusión…
Y os prometo que cada vez que lo decía tenía que aguantarme la risa. ¿Qué infusión le van a poner? ¿Manzanilla, té verde, poleo?
Siempre pensé que en alemán se debía de decir así y que lo que estaba haciendo era el típico alemañol.
Lo dejé pasar hasta que en una ocasión algún paciente en la clínica hizo de nuevo referencia a la “infusion”. Ahí pude comprobar que si, así es como se dice en alemán. Así que confirmé mis sospechas, era un alemañol.

Casualidades de la vida le comenté esto a mi médico de siempre y cual fue mi sorpresa.
- Siento decírtelo Irene, pero tu amiga tiene razón. En español lo que te ponen en el hospital es de hecho eso, una infusión. Ese es el término médico correcto. Aunque siempre se utiliza la palabra suero, pero realmente es erróneo.

Así que imaginaros mi cara cuando me lo contó. Yo pensando que la chica estaba equivocada, aguantándome la risa y resulta que todo el tiempo estuvo hablando bien…
Según me dijo un suero es el líquido que queda al final del proceso de coagulación de cualquier líquido. Bien sea sangre, leche o cualquier otro fluido.

Si vamos al hospital y le decimos a una enfermera que nos ponga una infusión va a entender a lo que nos refieres, pero es muy posible que nos mire con cara rara y levante una ceja en plan “y esta sabelotodo que se cree” pues no es un término demasiado usado y todo el mundo dice el que se conoce, suero.


Hace poco me encontré con otra palabra que me hizo recordar esta historia del suero.
Últimamente está haciendo un calor horroroso, los alemanes se me derriten cual helado al Sol. Así que para “animarles” un poco y quitarle importancia a la cosa les digo que yo en España he visto los 45º. He vivido eso de salir a la calle, mirar a lo lejos y ver esas hondas de calor, esas pequeñas olas que distorsionan un poco la realidad. Esas ondulaciones que te gritan, aúllan y vociferan que hace un calor espantoso, algo así como el infierno en la Tierra.
Curiosamente no han sido pocos los alemanes a los que a tal descripción sobre esas ondulaciones que se pueden ver en la calle me han respondido con una palabra.
Fata Morgana.

¿Qué será eso…?
Espejismo, me supongo por el contexto.


Realmente esta palabra iba a ir a otra entrada donde hablase de esos vocablos alemanes que me hacen gracia y me resultan curiosos, pero cuando me puse a buscar por internet el significado comprobé con mucho asombro que esta palabra también existe en español…
Sí. Por mucho que vosotros digáis que no, que nunca la habéis escuchado, pero la RAE no miente.

Es un espejismo, una ilusión óptica.

Ahora bien, ¿de dónde ha salido este palabro?
Fatum, hada. Palabra que proviene del latín y significa hadas. Aunque seguro que alguno la habrá escuchado decir en español.
¿Os suenan las Moiras griegas? ¿La Tria Fata?
Quizás una imagen vale más que mil palabras.



Tres diosas, originalmente de la mitología griega que los romanos copiaron al completo. Cloto, Láquesis y Átropo. Nona, Decima y Morta las homónimas romanas.
Las diosas del Destino. Las tres Parcas que tenían la vida de todo humano en sus manos.
Cloto hilaba, simbolizando el nacimiento, Láquesis enrollaba el hilo, siendo esto el transcurso de nuestra vida, y al final Átropo cortaba el hilo, siendo este el final de la vida.

Como ya digo la palabra viene del latín, fata, que con el paso de los siglos evolucionó a hada. Aunque de vez en cuando todavía se utilice en español la palabra original latina en algunos contextos. Como en los "fuegos fatuos", pero eso ya es otra cosa, aunque curiosamente, buscando información sobre estas cosas me enteré que un fuego fatuo no es solo un duendecillo con malas pulgas, también es un fenómeno real, os dejo un enlace a la Wikipedia por si queréis saber más sobre esto.


De Morgana seguro que todo el mundo ha escuchado hablar alguna vez aunque no sepamos de donde. Es una poderosa hechicera que aparece en las leyendas artúricas.
Se supone que es medio hermana de Arturo y en algunos lados cuentan que fue la aprendiz de Merlín. Y siempre será la eterna antagonista de Ginebra.
Una bruja, ¿un hada?



El nombre de este efecto viene por ella, pero ¿qué tiene que ver esta hechicera con este efecto óptico? ¿Por qué lleva su nombre?

Antes de nada tenemos que saber que es una Fata Morgana. Es un efecto óptico producido por una inversión de la temperatura.
Cuando el clima está en calma la capa de contacto entre el aire más caliente y el aire más frío que se encuentra cerca de la superficie hace de lente refractante, proyectando así una imagen invertida que parece que flota sobre el horizonte. Los objetos que se encuentran en la lejanía, bien sean una isla, un barco o un acantilado, se deforman y distorsionan, adquiriendo una apariencia alargada, estirada y elevada, asemejándose a castillos y palacios de cuentos de hadas.
Esto se puede dar tanto en desiertos cálidos como helados. De hecho es común verlo cerca de la Antártida o en las carreteras cuando el asfalto está muy caliente.
La Fata Morgana más famosa es la que se produce en la costa meridional de Sicilia, en el Estrecho de Messina, entre Calabria y Sicilia.



(Perdonadme por que los detalles técnicos estén un poco enrevesados, la física era con creces mi peor asignatura en el colegio, no sé ni como la terminé aprobando…)

Uno de los poderes que poseía la Fata Morgana en las leyendas de Arturo era la capacidad de cambiar de forma.
Y por eso a este efecto óptico en el que parece que el horizonte se transforma en algo que no es lleva su nombre. 


Así que ya sabéis, una infusión no solo se sirve caliente en una taza y la Fata Morgana existe.

¿Alguna vez habíais escuchado estas palabras en esos contextos? ¿Os ha pasado alguna situación parecida a estas?
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El alemán es un idioma muy rico, tiene una gran cantidad de palabras y de expresiones que muchas veces desconocemos, pero para descubrirlas solo tienes que pinchar en este enlace: Peculiaridadesdel alemán.

Un saludo!!


28 de julio de 2014

Quedlinburg



Quedlinburg es una pequeña ciudad situada en el estado federado de Sajonia-Anhalt. Está ubicada en las orillas del río Bode, a los pies de la cordillera de Harz.
Tiene una población de unos 23.000 habitantes, la ciudad más grande de los alrededores es Magdeburgo, la capital del estado, que se encuentra a unos 57km. Berlín está a alrededor de 250km.

Los primeros asentamientos en esta ciudad datan del Neolítico y desde entonces siempre ha estado habitada. Aunque el primer documento que aún se conserva de esta ciudad es del siglo X.
En el año 922 el emperador Enrique I mandó construir una enorme fortaleza en la ciudad, y en el 936 el emperador Otón I fundó dentro de la susodicha fortaleza un monasterio de monjas reservado tan solo para las hijas de alta cuna, las abadesas debían de poseer sangre imperial.
En 1426 pasó a formar parte de la Liga Hanseática aunque a pesar de eso hasta el 1803 el poder y las decisiones en la ciudad las tomaba siempre la abadesa del monasterio.

Durante los siglos XV al XVIII la ciudad estuvo en pleno apogeo y fue en esta época cuando se construyeron la mayoría de las casas de vigas entramadas que le han permitido a la ciudad entrar hoy en día en lista de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad desde el año 1994.

Poco antes de empezar la II Guerra Mundial, Himmler bendijo en las iglesias de esta ciudad las banderas de la SS. Lo hizo aquí porque el mismo se consideraba como la reencarnación del emperador Enrique I, el que recordemos, mandó construir la fortaleza de la ciudad. Además  era la conmemoración de los 1000 años de su muerte.

La II Guerra Mundial no causó ningún daño en la ciudad, pero durante la época de la Guerra Fría quedó en territorio de la RDA y esta no invirtió nada en su mantenimiento, así que quedó bastante deteriorada. De hecho se consideró la idea de echar abajo toda la ciudad antigua y volver a construirla en el estilo socialista. Por suerte este plan nunca fue llevado a cabo por falta de presupuesto y actualmente el gobierno alemán si se ocupa de restaurarla y mantenerla.

Esta es una de esas pequeñas ciudades alemanas que parecen detenidas en el tiempo y que nos muestran como podría haber sido el país si no hubiese sido destruido en dos guerras.


Plaza del mercado / Marktplatz



En el norte de la Plaza del mercado se encuentra el ayuntamiento (Rathaus), construido en el 1426 y embellecido siglos después.



25 de julio de 2014

Agua con gas

Tras la primera experiencia, una de las primeras palabras que todo español aprende al llegar a un país extranjero es como pedir nuestra querida y muy estimada agua sin gas. 
Creo que a todos nos habrá pasado alguna vez eso de ir a un bar, pedir agua y casi escupirla al momento de saborearla.
En Alemania son unos apasionados del agua con gas y siempre que pidas agua sin especificar te la traerán con burbujitas. Para evitarlo tendrás que decir bien claro, “stilles wasser” y aún así, en más de una ocasión te llevaras la desagradable sorpresa de que a pesar de haberlo dicho, a pesar de que en la botella pone que es “stilles” podrás saborear el gas y el regusto se te quedará ahí en la boca durante horas. Se supone que esta es sin gas, pero para asegurarte más aún de que no te vas a encontrar con las indeseables burbujas tendrás que hilar un poco más fino y decir "ohne Kohlensäure". Pero claro, esto no iba a ser tan sencillo y es muy posible que no en todos los lugares la tengan. Al final yo siempre acabo pidiendo la "stilles" y que sea lo que tenga que ser.

Por estas tierras son tan sumamente fanáticos del agua con gas que hasta tienen en casa su propia máquina para hacérsela.
Cuando vivía con las dos alemanas tenían una de esas maquinitas en la cocina, nunca supe que era hasta que una vez vi a una de ellas usarla. Cogió una botella de agua vacía, la lleno en el grifo, la puso en la máquina y ¡voilá! Que manía que tienen con carbonatar el agua, ¡mensch!



En los supermercados es posible comprar agua con gas con diferentes grados de burbujas. Mit Kohlensäure, que imagino será con bastante gas, Medium, intermedia y Still, que se supone no lleva gas, pero solo algunas veces.

Siempre imaginé que esta costumbre alemana es algo a lo que los españoles nunca llegaríamos a acostumbrarnos. Yo al menos llevo dos años por aquí y aún no puedo beber agua con gas. No me gusta como sabe y las burbujas me parecen del todo innecesarias, además no me quita para nada la sed.
Pero el otro día estaba con un grupo de amigos españoles y una de las chicas se pidió agua con gas… Nuestra cara de sorpresa fue instantánea. Además recibió por nuestra parte un pequeño linchamiento. Sacrilegio, te estas alemanizando, le decíamos. Se excusó diciendo que a base de beberla a menudo uno se acaba acostumbrando…
Yo lo pongo muy en duda, pero por si acaso seguiré fiel al agua natural o del grifo si es necesario. Nunca me pediré de forma voluntaria y a conciencia agua con gas.
Algo que ni siquiera el perro quiere beber no puede ser bueno… Sí, una vez compramos agua con gas sin darnos cuenta y en cuanto el metió el primer lametón al vaso dio unos saltitos para atrás. Que nos la bebieramos nosotras, nos dijo.


Creo que España es de los pocos países europeos en los que el agua con gas no es demasiado querida y hay que pedirla expresamente. ¿Me equivoco? ¿Qué experiencias habéis tenido con esto? No tengo ni idea de cual de las dos predomina más en Latinoamérica o si depende de los países, ¿alguien me ilustra?

Así que nada, ya sabéis, ¡Stilles wasser al poder! [stiles vasa]


Edito: En los comentarios ha salido a la luz que curiosamente en España hace unos años el agua con gas era normal pedirla. La gente la tomaba con asiduidad y hasta había sobrecitos para hacerla en casa. Yo recuerdo haber visto en los bares esa botella con pitorro raro, el sifón. Pero de alguna manera se perdió la costumbre y actualmente el agua con gas ha quedado relegada casi al olvido.


Un saludo!!



23 de julio de 2014

-ssi

Todos sabemos que hasta no hace mucho tiempo Alemania estuvo dividida en dos partes. Y esa división no fue solo cosa de un muro, durante unos cuantos años estas dos mitades tuvieron escaso contacto entre si. Había dos gobiernos diferentes, los canales de televisión tampoco eran los mismos, al igual que la prensa, las normas y leyes eran distintas y la educación tampoco era la misma.
Fueron demasiadas cosas diferentes durante muchos años. En este tiempo una generación creció, cada uno con unas costumbres distintas,  y por eso cuando el muro cayó los propios alemanes tuvieron entre sí pequeños choques culturales. Además a eso hay que unirle el hecho de que la parte de Alemania del este estaba mucho menos desarrollada que la otra mitad del país.

Por todo esto, tras la caída del muro de Berlín, con la llegada de la reunificación de Alemania y con la posibilidad de una libre circulación de los alemanes por el país aparecieron dos calificativos para referirse a los alemanes que provenían de cada una de las dos mitades.
A los que venían del oeste se les llamaba Wessi. Que viene de la palabra alemana “West”, oeste.
Y a la gente que venía del lado del este se les llamaba Ossi. Palabra derivada de “Ost”, este en alemán.

Ahora bien ¿eran palabras descalificativas? ¿se las puede considerar como insultos?
En aquella época, cuando la reunificación de Alemania estaba reciente no eran considerados como tales. Simplemente esta persona proviene de Dresde, es un Ossi y este otro viene de Dortmund es un Wessi.
Pero con el paso de los años la palabra Ossi comenzó a tomar un cierto cariz despectivo, ya hemos dicho que la parte este del país no estaba demasiado desarrollada y muchos quisieron meter este hecho dentro de esa palabra, dando a entender que esa persona estaba por debajo de ellos. No llegó a considerarse un insulto como tal, pero estaba muy mucho en la línea de serlo.
Por el contrario, decirle a alguien Wessi nunca se consideró como algo negativo.

Ya han pasado más de 20 años de la reunificación alemana y las diferencias entre las dos partes del país se han reducido considerablemente.
Actualmente ya nadie se dirige a otra persona con estos calificativos. Pero imagino que decirle a alguien Ossi no debe de estar muy bien visto.


Por otra parte tenemos el Ösi. Que es la palabra coloquial para referirse a la gente de Austria – Österreich. Pero esta si que es considerada como despectiva.

Y por último tenemos los “Asi” o “Assi”. Que proviene de la palabra alemana “asozial”, que significa lo mismo que en español. Gente que no se integra en el entorno. En este caso se utiliza para definir a la gente que no se integra a la sociedad, pero no hippies o inconformistas, sino gente en muchos casos problemática y de bajo estatus social, alcohólicos, drogadictos… e incluso vagabundos o prostitutas.
Decirle a alguien “Assi” si que está considerado como un insulto.


¿Alguna vez escuchasteis estas palabras?


Un saludo!!


21 de julio de 2014

Whatever - CRO



Título: Whatever
Autor: Cro
Álbum: RAOP+5
Año: 2013

La verdad es que esta canción no es que tenga nada de especial. Música comercial, un rap bastante edulcorado pero es muy pegadiza y después de escucharla alrededor de 15 veces al día uno acaba por aprendérsela.

La letra tampoco es que sea profunda, habla de la fiesta y de hacer lo que a uno le de la gana. Además utiliza muchísimas frases hechas y palabras coloquiales, así que me ha costado bastante traducirla. Pero bueno, aquí la tenéis:


Whatever

Das war mit Abstand die schlimmste Woche,
Die ich in meinem Leben je hatte.
Ich weiß nicht ob ich aufstehn soll
Und ich hab keinen Plan was ich mache.
Denn irgendwie ist alles scheisse.
Ich war noch nie so weit am Boden,
Denn ich weiß mein ganzes Geld ist weg.
Und meine Frau hat mich betrogen!
Uuuuaaaaaaaaaah, Whatever!


Bye (bye), ich fühl mich so frei (frei)
Ich will nicht mehr heim.
Und mir is scheissegal was morgen kommt,
Ich heb mein Glas und schrei:
Bye (bye), ich fühl mich so frei (frei)
Ich will nicht mehr heim.
Und mir is scheissegal was morgen kommt,
Ich heb mein Glas und schrei....


In den Spiegel, Mann,
Ich brauche nichts außer dich.
Wir beide packen das, ich hab dich, du hast mich.
Und hat irgendjemand von uns beiden sich mal verpisst,
War das sicher wegen Geld oder irgendeiner Chick
Jetzt bin ich frei (frei)
Und steh wieder auf,
Ich bin allein und schrei,
Es geht wieder raus.
Spring in die Nikes, bleib
Und geh wie der baus.
In Zeitlupe in den Club es hat ewig gebraucht,
Doch es ist Samstagnacht,
Ich werd langsam wach.
Und bezahl die erste Runde mit nem Handschlag, passt.
Was geht ab?
Cro, guck mal das ist meine Welt,
Meine Hobbies sind, öh, schubsen oder Beine stelln.
Oder hin und wieder bisschen faul auf ner Couch,
Manchmal allein und manchmal mit Ho.
Doch heut bin ich im Club, nein, ich taumel noch nich heim,
Denn wir feiern durch die Nacht bis die Sonne wieder scheint.
Yeah!


Bye (bye), ich fühl mich so frei (frei)
Ich will nicht mehr heim.
Und mir is scheissegal was morgen kommt,
Ich heb mein Glas und schrei:
Bye (bye), ich fühl mich so frei (frei)
Ich will nicht mehr heim.
Und mir is scheissegal was morgen kommt,
Ich heb mein Glas und schrei....


Ich wache, auf
Schaue raus, keinen Plan wo ich bin.
Das ganze Haus voller Frauen, ey, die schlafen bestimmt.
Meine Hose ist zerissen und der Wagen ist hin.
Geh in die Küche, mach mir erst einmal nen Kaffee mit Jim
Setz mich hin,
Whatsapp, was geht, bin hier.
Und leb, doch geh, demnächst, zu dir.
Okay, und falls irgendjemand schon weiß.
Was heute Abend geht, dann bitte, bitte gib bescheid.
Denn ich bin irgendwie moose, deshalb will ich nicht heim
Probleme lös ich locker mit nem billigen Wein.
Gib mir noch n Schluck, noch n Schluck, noch n Schluck
Noch n Schluck, noch n Schluck,
Jap ich bin yabadaba da.
Also gib, gib, gib, gib, gib mir n Becks!
Und ich kipp, kipp, kipp, kipp, kipp es auf ex!
Deine Gang hat Kids mit Clique auf der Cap.
Ham den Whiskey gegrabbt und verpissen sich jetzt.
Hey!


Bye (bye), ich fühl mich so frei (frei)
Ich will nicht mehr heim.
Und mir is scheissegal was morgen kommt,
Ich heb mein Glas und schrei:
Bye (bye), ich fühl mich so frei (frei)
Ich will nicht mehr heim.
Und mir is scheissegal was morgen kommt,
Ich heb mein Glas und schrei


Lo que sea

Esta fue con mucho la peor semana
Que jamás tuve en mi vida
No sé si debería levantarme
Y no tengo ningún plan para hacer.
De alguna forma todo se ha vuelto una mierda
Nunca había estado tan bajo
Sé que todo mi dinero se ha esfumado
Y que mi mujer me engaña.
Uaaaaahh! ¡Lo que sea!


Adiós (adiós) me siento tan libre (libre)
No quiero ir a casa
Me importa una mierda lo que venga mañana
Levanto mi copa y grito:
Adiós (adiós) me siento tan libre (libre)
No quiero ir a casa
Me importa una mierda lo que venga mañana


En el espejo, tío, no necesito a nadie más que a ti.
Lo preparamos todo, tú me tienes a mi, yo te tengo a ti.
Y si alguno de nosotros se larga
Seguro que fue por dinero o por otra persona
Ahora soy libre (libre) y me vuelvo a levantar
Estoy solo y grito
Vuelvo a salir
Salto en las Nike, vuelo, y voy como el jefe
A cámara lenta en el club, ha costado muchísimo
Pero es sábado noche, poco a poco me voy despertando
Y pago la primera ronda con un choque de manos, todo está bien.
¿Qué pasa tío? Cro, mira, este es mi mundo
Mis hobbies son, ah, empujar y poner la zancadilla
Y de vez en cuando tumbarme sin hacer nada en el sofá.
Algunas veces solo otras veces con mujeres
Pero hoy estoy en el club, no, aún no me tambaleo hasta casa
Porque vamos a celebrar durante toda la noche hasta que el sol salga


Adiós (adiós) me siento tan libre (libre)
No quiero ir a casa
Me importa una mierda lo que venga mañana
Levanto mi copa y grito:
Adiós (adiós) me siento tan libre (libre)
No quiero ir a casa
Me importa una mierda lo que venga mañana


Me despierto, miro afuera, ni idea de donde estoy
La casa entera está llena de mujeres, ey, seguramente están durmiendo.
Mi pantalón está destrozado y el coche está roto.
Voy a la cocina y me hago un café con Jim (1)
Me siento, Whatsapp, que pasa, estoy aquí
Y sigo vivo, a la siguiente iré contigo
Ok, cuando alguien sepa
Que planes hay para esta noche, por favor, por favor, decídmelo.
De alguna forma estoy en automático y no quiero ir a casa
Los problemas los resuelvo sin dificultad con vino barato.
Dame solo otro trago, otro trago, otro trago,
Otro trago, otro trago.
Sip, estoy yabadaba da. 
Así que dame, dame, dame, dame, dame una Becks (2)
Y me la bebo, bebo, bebo, bebo, bebo de un trago. (3)
Deine Gang hat Kids mit Clique auf der Cap (4)
Han robado el Whiskey y ahora se largan
Hey!


Adiós (adiós) me siento tan libre (libre)
No quiero ir a casa
Me importa una mierda lo que venga mañana
Levanto mi copa y grito:
Adiós (adiós) me siento tan libre (libre)
No quiero ir a casa
Me importa una mierda lo que venga mañana



(1)Con Jim se refiere a Jim Beam, una marca de bourbon. Se supone que echándole un chorreón al café la resaca se pasará antes.
(2)Becks: Marca de cerveza alemana.
(3)“Auf ex kippen” es una expresión que se utiliza para decir que te bebes algo de golpe, de un trago.
(4)“Deine Gang hat Kids mit Clique auf der Cap” esto no he sido capaz de traducirlo. No tengo ni idea de lo que puede significar, sorry!


¿Qué os parece la canción? ¿La habíais escuchado alguna vez?

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Si quieres escuchar y conocer más música alemana pásate por esta página: Canciones en alemán.

Un saludo!!



18 de julio de 2014

Depilación

Hay una diferencia archiconocida por todos entre la cultura española y los países del centro/norte de Europa y es eso de la depilación femenina.

Es dato de dominio público que por estas tierras las cabelleras suelen ser más rubias que morenas por lo que el vello corporal suele acompañar a este color, aunque siempre hay teñidas, pocas, confieso, por haberlas haylas. Por aquí también se puede decir esa vulgaridad de rubia de bote… ya sabemos todos como acaba la frase…

Pues eso, que como las mujeres tienen el vello más rubio, hay algunas veces en las que uno no se percata de la pelambrera hasta que ya es demasiado tarde. Yo he visto alemanas, y no una ni dos, con mostachos, rubios, eso si, pero bigote al fin y al cabo.

Así que si eso es en la cara, lugar accesible a todo el mundo, imaginaros uno un poco menos visible. Las piernas por ejemplo, no penséis mal. Por mi trabajo tengo que ver algunos pantalones arremangados y debo decir que he visto mujeres que no han tocado una cuchilla en su vida, de la cera ya ni hablemos. En invierno vale, pero ahora que viene el buen tiempo y podemos ponernos pantalones cortos… ¿y qué más da? ¡Lo que se tiene se luce! ¡Y viva el pelo!

En las droguerías es posible comprar las bandas esas de cera fría, pero lo que más se lleva entre las chicas jóvenes es la cuchilla. Os juro que alguna vez me he llegado a pinchar cuando he tenido que tratar algún esguince de tobillo. ¡¡Eso raspaba más que una barba!!
La verdad es que lo de hacerse la cera no se lleva demasiado y eso es tan sencillo de ver como paseando por las calles. Los negocios que prosperan son porque tienen éxito y aquí hay muy poquitos sitios donde poder hacerse la cera.

Uno de los pocos sitios que he visto en Colonia es un salón de belleza con varias sucursales repartidas por la ciudad, aunque también la podemos encontrar en muchas otras ciudades alemanas. Se llama Senzera, yo nunca he ido, pero en principio no tiene mala pinta, aunque los precios son bastante elevados. Las medias piernas son 16€ y completas 26 euracos. Las axilas 11€, las ingles 13€ y el bigote 11€… la verdad es que con estos precios es normal que muchas decidan no depilarse.

De la depilación laser en estas tierras olvidaros. Quizás haya sitios donde lo hagan, no voy a negarlo, pero no es que sean muy conocidos, yo al menos nunca he visto uno.

Por cierto, si alguien quiere buscar algún lugar en su ciudad donde ofrezcan el servicio de depilación sabed que si buscáis por “depilieren” no vais a encontrar nada. Que nos conocemos y vais a intentar eso de, si cuela, cuela. Tenéis que poner “haarentfernung”, que vendría a ser quitar pelos, más o menos.

En España un altísimo porcentaje de las mujeres se depilan, en Alemania lo hacen con la cuchilla, y no todas y tampoco se depilan todo lo que se supone es necesario. Según me han dicho en los países escandinavos no hacen ni eso, pero no puedo confirmar nada. Y de lo que tampoco tengo ni idea es de que hacen las mujeres en Sudamérica. ¿Alguien me ilustra?


Pero ¿es bueno esto de depilarse? ¿es mejor? ¿es peor?
Es todo cuestión de moda, gusto y estética. A las alemanas no les molesta ponerse monísimas de la muerte y luego llevar una pelambrera kilométrica en las axilas. Personalmente no lo haría, pero todo es cuestión de acostumbrarse y de cómo te hayan educado. Realmente no es algo primordial, de vida o muerte, es tan solo lo que dicta la sociedad.

Y la verdad es que mientras iba escribiendo esta entrada no he podido evitar pensar en el hecho ese de ¿por qué diablos tengo que depilarme? Socialmente no queda nada estético, yo lo he comentado y no me parece tampoco bonito, pero ¿por qué? No nos rapamos el pelo de la cabeza, ese incluso lo arreglamos, lo cuidamos y nos preocupamos por el, de hecho, el no tener ese pelo crea hasta complejos. Y yo me pregunto ¿qué diferencia hay entre el pelo de las piernas y el pelo de la cabeza? ¿Por qué uno está bien visto y el otro no?
Todo es “lo que se lleva” pero ¿de dónde surgió esta idea? ¿quién fue el lumbreras que pensó por primera vez que los pelos de las piernas, ingles y axiales en las mujeres eran molestos? Y ¿por qué?

Es posible que muchos de vosotros hayáis oído alguna vez que el hecho de depilarnos nos proviene de cuando los árabes invadieron la Península Ibérica. Sus mujeres se depilan y nosotros adaptamos esa costumbre. Vale, pero ¿por qué se depilaban las árabes?
El Medio Oriente es una zona de extremo calor y muchas veces el sudor con el vello no es lo más higiénico del mundo. Así que es posible que esta sea la razón por la cual optaron por quitar todo pelo más allá del necesario. Aunque el de las piernas sigo sin verle el sentido…

Investigando un poco he leído que esta acción viene incluso de los tiempos antiguos, los egipcios ya se depilan, incluso lo hombres. Era considerado un símbolo de pureza.



Los griegos y romanos también lo hacían ¿cómo lo sabemos? Aún quedan muchas esculturas de aquellas épocas y no sé si os habéis fijado, pero en ninguna de ellas aparece el vello en las piernas. En general estar depilado era un símbolo de belleza.



Prácticamente en todas las culturas antiguas la depilación de alguna parte del cuerpo era algo común y de alguna manera ha perdurado en el tiempo. Fijaos que incluso grandes pintores que vivieron hace ya muchísimos siglos realizan sus retratos “depilados”.


Y bien es cierto que ponerles pelo a las Tres Gracias quedaría un tanto extraño.
Pero de nuevo ¿por qué?
Estética, simple y llanamente.
De alguna manera nuestro cerebro asocia el vello corporal como algo poco bonito.

Y creo que lo voy a dejar aquí, porque si no voy a entrar en un bucle sin fin, un dilema metafísico y voy a acabar explotando.

Os dejo un enlace a lo que podríamos considerar como la historia de la depilación.
Y otro al blog de una chica española que se niega a seguir a todo el mundo, ¿Y sino me depilo? ¡Ole sus pelos! Admiración 100%



En estas fotos podemos observar ese rechazo de nuestro cerebro ante la no depilación femenina de algunas partes del cuerpo, pero de nuevo ¿por qué? Queda feo, si, pero ¿por qué? Es algo natural, pero…
Y lo dejo aquí…

Un saludo!!




16 de julio de 2014

Sinpa en Alemania

Seguro que la situación que os voy a contar no os es a ninguno de vosotros desconocida. Eso de estar comiendo en un restaurante, todo muy bien y muy agradable hasta que llega la hora de pagar. Levantas la vista, giras la cabeza y buscas y buscas, pero no, no hay ningún camarero por las inmediaciones. Esperas unos minutos y al final aparece uno, con esperanzas de ser visto levantas el brazo, pero no. No te ve. Y al instante vuelve a desaparecer.
Luego viene otro y haces el mismo gesto, pero con el mismo resultado.
Cuando ya van tres veces una idea empieza a rondarte por la cabeza, soy invisible. O ¿me estará rehuyendo? Yo solo quiero pagar…
Uno parece que se acerca a tu mesa, pero no, solo fue un amago, se va a atender a los de al lado, así que entonas el nombre del camarero, “entschuldigung” “disculpe” “perdone” o cualquier otra variante en sinónimo y traducción. Pero también parece que no te escucha…

Al final te acabas levantando para pedir la cuenta. Te sientas y esperas.
Y esperas.
Y pasan los minutos.
Y vuelves a llamar al camarero: ¿Disculpe?
Y le haces la señal universal para pagar.
Y te ha visto. Tú lo sabes y él lo sabe.
Y sigues esperando.
Y ya han pasado 10 minutos.

El otro día en esta misma situación un amigo se acordó que uno de sus compañeros de trabajo alemán le dijo que hay una norma no escrita en Alemania que dice que si a los 15 minutos de haber pedido la cuenta aún no te la han traído estás en todo tu derecho de dejar en un papelito la dirección de tu casa, irte y que ellos te envíen la factura…

Aunque la idea en si me parece fabulosa, la verdad es que yo no lo termino de ver. En el muy hipotético caso de que hagas esto, ya que te vas, te vas, ¿no? ¿Realmente vas a dejar la dirección de tu casa? ¿Y te la van a mandar?
No sé, esto me parece todo un tanto surrealista.

Una de mis compañeras de piso es camarera y nunca nos ha contado que le haya pasado esto y yo nunca lo he vivido, así que no sé si alguien lo habrá hecho alguna vez. Realmente dudo que a pesar de la existencia del rumor luego se lleve a la práctica.
La verdad es que me parece bastante… no sé muy bien que adjetivo utilizar ¿exagerado? ¿Un “sinpa” infiltrado? (Por si alguien no conoce la expresión de "hacer un sinpa" es simplemente irse sin pagar de un bar/restaurante).

Buscando por internet parece ser que hay hasta otra versión. Algunos dicen que es a la tercera vez de haber pedido la cuenta cuando tienes vía libre.

Ya digo que no conozco a nadie que haya hecho esto nunca, y todo apunta a que es más bien una de esas leyendas urbanas a un hecho real. Pero me parece curioso que esta eventual posibilidad exista. En España nunca había escuchado algo por el estilo.

¿Qué opináis vosotros? ¿Lo veis factible? ¿Alguna vez habéis hecho eso de iros de un restaurante y dejar una dirección para que os manden la factura?


Un saludo!!


14 de julio de 2014

Friedrich Schiller



Johann Christoph Friedrich Schiller

Nació el 10 de noviembre de 1759 en Marbach am Neckar, en el estado de Baden-Wurtemberg, Alemania.
Murió el 9 de mayo de 1805 en Weimar, ciudad del estado de Turingia, Alemania.
Fue un poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán.


He de confesar con un tanto de vergüenza que antes de venir a Alemania jamás había escuchado el nombre de este hombre. Y actualmente, a pesar de saber quien era, más o menos, tampoco puedo decir demasiado sobre él o sus obras.

Hace ya un tiempo os hablé de Goethe, el escritor insignia del país, el Cervantes alemán. Y Schiller podríamos decir que es el segundo en importancia, además son dos artistas contemporáneos.

Friedrich Schiller fue el primer hijo de un oficial del ejército alemán y el administrador de las posesiones del duque de Württenberg. Fue obligado a entrar en la escuela militar, aunque en estos años también estuvo en la universidad, primero comenzó derecho, la cual no terminó y después estudió medicina. Acabó siendo médico militar pero a pesar de todo lo suyo eran las letras e incluso antes de acabar la carrera publicó de forma anónima su primera obra, “Die Räuber” (Los bandidos) (1781). Dicha obra fue representada en el teatro Nacional de Mannheim, Schiller no tenía permiso para acudir al estreno por lo que fue arrestado y metido en la cárcel durante 14 días.

Al salir fue enviado de nuevo a Stuttgart como médico militar y se le asignó la compañía con peor fama que había. Le fue prohibido que ejerciese la medicina con civiles, el sueldo que le daban era ínfimo y además tampoco le estaba permitido seguir escribiendo.

Las condiciones en las que vivía no eran nada buenas y no aguantó demasiado, junto con su amigo Andreas Streicher, músico alemán, huyeron de Stuttgart hacia el centro del país, Mannheim, Frankurt, Bauerbach…
Durante todo este tiempo Schiller siguió escribiendo y publicando obras, pero siempre bajo diferentes seudónimos para evitar ser encontrado.

Estuvo asentado durante mucho tiempo en Mannheim aunque visitó de forma frecuente muchas ciudades de los alrededores. En 1789 gracias a su obra “Geschichte des Abfalls der Vereinigten Niederlande von der spanischen Regierung” (Historia de la separación de las Provincias Unidas de los Países Bajos del gobierno español) (1788), fue contratado como catedrático de la universidad de Jena, aunque el tenía la catedra en Filosofía impartió la asignatura de Historia.
Durante uno de sus muchos viajes, en esta ocasión a Rudolstadt conoció a Goethe, aunque en ningún momento la amistad llegó a surgir una completa y sincera amistad entre ellos. Ni siquiera cuando durante dos semanas, por motivos de trabajo, Schiller se mudó a casa de Goethe.

Se casó en 1790 con Charlotte von Lengefeld y tres años más tarde nació su primer hijo.

Durante mucho tiempo su vida no sufrió grandes emociones. Participa en diferentes revistas y escribía sus obras, aunque las publicaciones ya iban con su propio nombre. Sufrió algunos problemas de salud graves. Estuvo enfermo de tuberculosis, y aunque sobrevivió nunca se recuperó del todo y en 1805 murió de una pulmonía.

En estos años tuvo tres hijos más, se mudó con su familia de forma definitiva a Weimar y en 1802 fue ennoblecido por el duque Carlos Augusto de Sajonia-Weimar-Eisenach. Este hecho le permitió usar la partícula “von” delante de su apellido. Aunque la verdad es que siempre que he visto su nombre escrito siempre ha sido sin el “von”.

Una de sus obras más famosos y quizás por lo que es más conocido es por ser el autor del texto de una de las sinfonías más escuchadas y conocidas del mundo, Oda a la alegría, de Beethoven.

En la ciudad de Weimar, donde murió, podemos encontrar una estatua de Schiller con Goethe.



Y la casa donde estuvo viviendo se encuentra en pie, convertida en un museo es posible visitarla.



A pesar de lo mucho que me gusta la lectura nunca he leído una obra suya, y la verdad es que tampoco es algo que me llame mucho la atención, aunque en general es la literatura alemana de esa época la que no me atrae, así que no puedo decir que escritor español podría ser el homónimo de Schiller. Goethe y Cervantes está claro, ¿pero de él? ¿Zorrilla, Bécquer? No podría decir ninguno con exactitud.
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Si quieres conocer más famosos que nacieron en Alemania no dudes en pasarte por esta página: Celebridades alemanas.

Un saludo!!






11 de julio de 2014

Muebles para reciclar

Aquellos que viváis en Alemania o que hayáis estado de visita por estas tierras es posible que os hayáis fijado en que cada cierto tiempo la gente saca a las calles muebles viejos, colchones y todo tipo de cosas imaginables.
En España cuando tienes un mueble en casa que no usas, que está roto o que por cualquier razón ya no quieres, tu mismo debes de encargarte de llevarlo al punto limpio que corresponda. Por aquí es mucho más sencillo, tan solo tienes que informarte de cuando pasa el camión que recoge los muebles, y sacar lo que no quieras a la calle la noche de antes.
Y listo.


Pero por supuesto, si tú pasas por ahí y ves algo que te pueda interesar siempre puedes cogerlo y llevártelo para casa. Sin ningún problema, son cosas para tirar. Así que el que primero llegue se lo queda.

Nosotros nos hemos apropiado de unas cuantas cosas de esta forma. Es cierto que muchas veces no están en el mejor estado posible, pero en algunas ocasiones te puedes encontrar cosas bastante buenas.

Y luego están los que regalan libros. Por alguna razón ya no los quieren y en lugar de tirarlos los dejan en la calle con un cartelito por si alguien los quiere acoger. De estos ya tengo unos cuantos.


Por supuesto esto también lo podéis hacer vosotros. Tan solo os tenéis que informar de cuando pasa el camión por vuestra zona y si creéis que lo que dejáis vale la pena, en lugar de bajarlo a la calle la noche de antes dejadlo el día anterior para que la gente lo pueda ver.
También podéis añadirle un cartelito con un:

Zu verschenken

Para regalar, y así os integraréis 100% con el ambiente.


Para informaros de cuando pasan los camiones por vuestra zona tan solo tenéis que ir a Google y poner en el buscador Sperrmüll y el nombre de vuestra ciudad. Ahí os dará algún link a la compañía que se encarga de eso en vuestra zona.
Lamentablemente no os puedo decir una general, pues cada zona tiene la suya propia. Por ejemplo, en Colonia y en los alrededores es la AWB la que se encarga de todo esto.

Un par de cosas que tendréis que tener en cuenta a la hora de informaros de cuando pasa el camión, es que si de lo que queréis deshaceros es algún objeto que lleve cables, algo eléctrico, eso no puede ir al camión general, para ese tendréis que preguntar por un específico. Pero vamos, con que digáis el objeto que es ellos ya sabrán a que basura va.



Si alguna vez habéis visto uno de estos camiones, es uno de esos de basura normal, que hacen trizas al momento lo que les metan.
Lo que no sé es que harán luego con todos los restos. Imagino que lo reciclarán.

¿Alguna vez habéis subido a casa algo que os hayáis encontrado a la calle? ¿Habéis utilizado este servicio para dejar vosotros cosas? ¿Qué os parece esta forma de deshaceros de muebles que ya no queréis? A mi me parece super práctico, pero claro, habrá gente que piense que dejar un montón de basura en mitad de la calle no es que sea de lo más estético.

Y solo una cosa más. Que sea práctico y gratis no significa que sea bueno. Mirad y fijaos bien que lo que sea que queréis recoger esté en buenas condiciones, no vayamos a empezar a darle cabida en casa a todo mueble abandonado en la calle y acabemos cultivando un síndrome de Diógenes...

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Si quieres informarte más sobre Alemania, como es la vida en este país o que es lo que se necesita para emigrar aquí pincha en este enlace: Emigrar a Alemania, seguro que encuentras algo que te pueda interesar.

Un saludo!!


9 de julio de 2014

Juan con suerte - Hans im Glück

Juan había servido siete años a su amo cuando un día le dijo
-Amo, mi tiempo se ha acabado, me gustaría mucho volver a casa con mi madre. Dadme mi salario.
-Me has servido fiel y honradamente – dijo el amo – así que así será tu salario.
Y le dio un pedazo de oro enorme, que era más grande que la cabeza de Juan.
Juan se sacó un pañuelo del bolsillo y con este envolvió el trozo de oro, se lo echó al hombro y puso rumbo a casa.
Siempre iba dando un paso detrás de otro hasta que en un momento vio a hombre montado en un caballo cabalgando con alegría.
-¡Ah! – dijo Juan bien alto - ¡que preciosidad es el montar a caballo! Uno va como sentado en una silla, sin golpearse con las piedras, ahorrando suela de los zapatos y avanzando casi sin darse cuenta.
El jinete, que lo había escuchado se paró y gritó:
-¡Ey Juan! ¿Por qué vas andando?
-¿Qué otra opción me queda? – respondió – tengo que llevar esta bola hasta casa, cierto es que es de oro, pero no puedo mantener la cabeza erguida, me presiona mucho en los hombros.
-¿Sabes que? – dijo el jinete – cambiémonos las cosas. Yo te doy mi caballo y tú me das la bola.
-Con muchísimo gusto – dijo Juan – pero sabed que os retrasará.
El jinete desmontó del caballo, cogió el oro y ayudó a Juan a montar. Luego le puso las bridas en la mano y le dijo:
-Si quieres que corra tan solo tienes que chasquear la lengua y decir “hopp hopp”.

Juan no cabía en si del júbilo al verse montado en el caballo trotando con seguridad y libertad. Un rato más tarde se le ocurrió que podría ir más deprisa, así que chasqueó la lengua y dijo el “hopp hopp”. El caballo empezó a trotar y antes de que se diese cuenta salió despedido y acabó tendido en una de esas zanjas que separan los campos de labranza de la carretera. De no haber sido por un campesino que estaba en el camino con su vaca, el caballo habría seguido el trote sin detenerse. Juan se incorporó y se puso en pie. Estaba muy disgustado y le dijo al campesino:
-Esto de montar a caballo es un poco pesado, sobre todo cuando uno va sobre un rocín como este que te echa de la silla y te puedes romper la crisma. Nunca más volveré a sentarme ahí arriba. Elogio a su vaca, con ella se puede ir andando con sosiego y además uno puede disfrutar de leche, mantequilla y queso todos los días. ¡Lo que daría por tener una vaca así!
-Bueno – dijo el campesino – le podría hacer un tremendo favor. A mi no me importaría cambiarle mi vaca por su caballo.
Juan aceptó de inmediato el trato, le dio las bridas al campesino y este montó en el caballo al instante, y se fue cabalgando con rapidez.
Juan guió a la vaca detrás de si mientras pensaba en el buen negocio que había hecho.
-Si tan solo tuviese un pedazo de pan, y nunca me faltase podría comerlo siempre con mantequilla y queso. Y cuando tenga sed podré ordeñar a la vaca y beber si leche. ¿Qué más se puede pedir?

Cuando llegó a una posada se paró y comió con alegría todo lo que llevaba, el pan del mediodía y de la tarde. Y con los dos últimos peniques que le quedaban compró un vaso de cerveza.
Luego siguió su camino con la vaca siempre en dirección al pueblo de su madre.
Conforme más se acercaba el mediodía más calor iba haciendo y Juan se encontraba en un erial que tardaría por lo menos una hora en cruzar.
Tanto calor hacía y tanta sed tenía que la lengua se le pegaba al paladar.
-Ahora podré disfrutar del trato que acabo de hacer – pensó – ordeñaré la vaca y así podré refrescarme con su leche.
La ató a un árbol seco y como no tenía ningún cubo puso su gorro de piel debajo de ella, pero por más que lo intentó no consiguió que ni una sola gota saliese. Como lo hacía con tanta torpeza el animal se empezó a impacientar hasta que terminó por perder la paciencia y le pegó tal coz en la cabeza que tiró a Juan al suelo donde se quedo un tiempo sin saber siquiera donde se encontraba.
Por suerte un carnicero, que en una carretilla llevaba un cochinillo, pasó por el camino.
-¿Pero que broma es esta? – dijo el hombre y ayudó al buen Juan a levantarse del suelo.
Juan le contó lo que le había ocurrido y al final el carnicero le tendió su propia botella.
-Bebe y recupera las fuerzas. La vaca no quiere dar leche, es un animal ya viejo. Como mucho podrá servir como animal de tiro o para el matadero.
-¡Ay! ¡ay! – dijo Juan tirándose de los pelos - ¡quien lo hubiese pensado! Estaría bien si pudiese hacer la matanza en casa, tendría un montón de comida. Pero no me gusta demasiado la carne de vaca, me resulta poco jugosa. Si tan solo tuviese un cochinillo… Saben diferente, y además luego están las salchichas.
-Escucha Juan – le dijo el carnicero – por ser tú podría hacerte un favor, me gustaría cambiarte mi cerdo por tú vaca.
-Que Dios os premie por vuestra bondad – dijo Juan.
Y así le dio las riendas de la vaca, dejó bajar al cerdo de la carreta y cogió la cuerda que lo ataba.



Juan emprendió de nuevo el camino mientras pensaba en la buena suerte que estaba teniendo, en cuanto la situación empezaba a ponerse un poco complicada algo pasaba y todo volvía a estar bien.
Más adelante, un muchacho que llevaba una preciosa oca bajo el brazo se le unió en la caminata. Se ofrecieron mutuamente compañía y Juan comenzó a relatarle la buena suerte que estaba teniendo y como había conseguido en todos los trueques un buen cambio.
El muchacho le contó que el llevaba a la oca para una fiesta de bautizo.
-Levántala – le dijo agarrándola de las alas – mira que hermosa está. La estuvimos cebando durante ocho semanas. Aquel que la haga en el asado tendrá que limpiarse la grasa que le caerá por la boca.
-Si – dijo Juan sopesándola con una mano – está muy hermosa, pero mi cerdo tampoco está mal.
En ese momento el muchacho se puso a mirar por todas partes con aires nerviosos.
-Escucha – empezó a decir – con tu cerdo no está todo en orden. En el pueblo que acabo de pasar acaban de robar un cochinillo de un establo. Mucho me temo que es ese que llevas en la mano. Han mandado gente a buscarlo y sería algo horrible si te encontrasen con él. Podrías darte por contento si tan solo acabases un tiempo a la sombra.
El bueno de Juan estaba un poco asustado.
-¡Oh Dios mío! – dijo Juan – ayúdame a salir del apuro. Tú sabes más de todo este asunto que yo, coge el cerdo y yo me quedo con tu oca.
-Corro mucho riesgo aceptando eso – respondió el muchacho – pero no quisiera tener la culpa de que la buena suerte te abandonase.
Así que cogió la cuerda del cerdo y con rapidez lo bajó de la carreta. Y el bueno de Juan continuó su camino con el ganso bajo el brazo pensando que todos sus problemas se habían solucionado.
-Si lo pienso – se dijo para si mismo – este cambio tiene sus ventajas. En primer lugar el rico asado, luego la gran cantidad de grasa que se puede sacar, tendré manteca de oca para cuatro meses y por último las plumas blancas tan hermosas, me haré una buena almohada con ellas, dormiré como nunca. ¡Mi madre se alegrará muchísimo!

Cuando atravesó el último pueblo se encontró un afilador con su carreta que haciendo rechinar la rueda cantaba:

"Afilo tijeras con gran ligereza;
donde sopla el viento, allá voy sin pereza."

Juan se quedó parado mirándolo y al final le dijo al hombre:

-Os debe de ir muy bien todo, está muy feliz con su afilador.
-Si – contestó – este oficio tiene un fondo oro. Un verdadero afilador es un hombre que cuando mete la mano en el bolsillo siempre encuentra dinero. Pero, ¿dónde ha comprado tan hermoso ganso?
-No lo he comprado en ningún lado, lo cambié por mi cerdo.
-¿Y dónde compró el cerdo?
-Lo conseguí por una vaca.
-¿Y la vaca?
-Me la dieron por un caballo.
-¿Y el caballo?
-Lo cambié por una bola de oro tan grande como mi cabeza.
-¿Y el oro?
-Ese fue mi salario de siete años de servicio.
-No le ha salido mal ninguno de los cambios – le dijo el afilador – tan solo le falta que cada vez que se levante tenga monedas en los bolsillos, así su suerte estará completa.
-¿Y cómo consigo eso?
-Tan solo tiene que hacerse afilador, igual que yo. Para eso tan solo necesita hacerse con una piedra de afilar, el resto viene solo. Casualmente tengo aquí una, está un poco gastada, por eso tan solo con que me dieseis el ganso estaría bien. ¿La quiere?
-¿Y me lo pregunta? – dijo Juan – sería el hombre más feliz de la tierra. Con dinero siempre en los bolsillos ¿de qué tendré que preocuparme ya?
Le tendió el ganso y cogió la piedra de afilar.
-Y además  - dijo el afilador cogiendo una piedra cualquiera del suelo – le doy esta eficiente piedra. Con ella podrá enderezar siempre los viejos clavos que tenga torcidos. Guárdela bien.

Juan se guardó la piedra y con una enorme alegría en el corazón siguió su camino. Sus ojos brillaban de felicidad.
-Debo de haber nacido con una buena estrella – dijo en voz alta – todo lo que deseo acaba sucediéndome., igual que un niño con suerte.
Al poco tiempo se percató de que llevaba todo el día caminando y el cansancio comenzó a pasarle factura y también tenía hambre, y todas las provisiones se las había comido en el intercambio de la vaca.
Con mucho esfuerzo consiguió seguir caminando aunque a cada momento se paraba. Y las piedras le pesaban bastante. No podía quitarse la idea de la cabeza de lo bueno que sería no tener que llevarlas ahora mismo.

Como un caracol llegó a un pozo, quiso descansar un poco y refrescarse con el agua. Para no estropear las piedras al sentarse las dejó en el borde del pozo. Luego se sentó al lado y se inclinó hacia delante para poder beber pero en un falso movimiento tiró las piedras al fondo.



Cuando las vio caer saltó de alegría y con lágrimas en los ojos le dio gracias a Dios por haberle librado de esa manera tan sencilla de tener que cargar con las pesadas piedras. Sin que el tuviese ningún tipo de remordimiento.

-No hay nadie tan afortunado como yo – dijo en voz alta – que bajo el Sol camine.

Con el corazón ligero y libre de cualquier tipo de carga, continuó caminando hasta llegar a casa de su madre.




Hans im Glück en alemán.

¿Qué os ha parecido el cuento? ¿Lo habíais escuchado alguna vez?
Yo lo conocía pero creo que nunca lo había leído. Ha sido una gran sorpresa, realmente pensaba que eso de Juan con suerte era porque alguien afortunado... Aunque bueno, aquí se ve que la fortuna es algo un tanto relativa y que depende de por donde se mire. Para Juan todo son buenos intercambios. ¿La ignorancia hace la felicidad?
La verdad es que me gusta el mensaje que quiere mandar. Todos pensamos que lo han estado engañando pero en ningún momento él está desconforme con lo que le ocurre, se alegra y da gracias por su buena suerte.
¿Qué opináis vosotros? ¿Que moraleja creéis que tiene este cuento?


Juan con suerte - Hans im Glück, es el cuento número 83 del libro "Cuentos de la infancia y del hogar" escrito por los hermanos Grimm.
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Y colorín colorado, este cuento se ha acabado... pero aún quedan muchos más cuentos que leer, muchas historias por recordar y otras tantas por descubrir. ¿Te vienes? Cuentos de los hermanos Grimm

Un saludo!!



7 de julio de 2014

Verbos modales

Hace ya unas semanas vimos como se conjugan en presente los verbos alemanes, como son las terminaciones y que se les añade según la persona.
Por lo general siempre vamos a seguir esa regla, pero hay algunas excepciones, una ya la vimos, es el verbo ser o estar: sein.

A parte de ese, todos los verbos modales, que son 6, son irregulares y no siguen la regla.

Können – significa poder, pero en el sentido de ser capaz de hacer algo.


*Ya sabéis que las ö son difíciles de explicar. Es una especie de “u”, pero tampoco lo es.

Ich kann Deutsch sprechen.
Puedo hablar alemán.

Sie können nicht Fahrrad fahren.
Ellos no pueden montar en bicicleta.



Dürfen – significa poder, pero en el sentido de tener el permiso de hacerlo.



*La maldita ü. El sonido es el aproximado si ponemos los labios en posición de “u” pero pronunciamos una “i”.

Sie darf wieder essen.
Ella puede volver a comer.

Ihr dürft hier nicht rauchen.
Vosotros no podéis fumar aquí.


4 de julio de 2014

¡Platos al agua!

El otro día sin quererlo ni buscarlo fui testigo de dos alemandas consecutivas que me dejaron un rato pensando sobre lo que acababa de presenciar.
¿Os acordáis de la historia de la II Guerra Mundial que os conté hace unas semanas? Pues tenía que ir de nuevo a ver a esta señora, pero no estaba segura de si ella sabía que yo iba. No vive lejos, así que fui de todas formas.
Al llegar confirmé mi sospecha, no lo sabía. Pero me dijo que si no me importaba esperase unos minutos a que terminase una cosa y enseguida podíamos empezar. Tendrá que hacer algo de vital importancia que no puede esperar ni media hora, pensé.
Desde la entrada de la casa hasta la cocina lo dijo un par de veces. Que tenía que hacer una cosa.
Y bueno, esto ya depende de cada cual, pero esa tarea que no podía ser relegada era nada más y nada menos que fregar los platos…
Ni siquiera había empezado, los tenía todos apilados en la encimera, pero no le dije nada. Si ella tenía que fregar los platos en ese mismo instante, ¿quién soy yo para impedírselo? Quizás media hora más tarde el mundo se acabaría. No la había avisado y ya sabemos que a los alemanes no les gusta demasiado que les trastoquen los planes, así que tenía que sentirme afortunada, perfectamente podría  haberme dicho eso de “vuelva usted otro día”.
El fregar los platos era de vital importancia, media hora más tarde era impensable, primera alemanada.
La segunda llegó en el proceso de limpieza de la vajilla.

Ya había oído hablar alguna vez de esta alemanada, pero hasta ese momento nunca la había presenciado con mis propios ojos. Y ese día tuve la gran oportunidad de verlo en directo.

Os explico, los pasos para fregar los platos son bien sencillos, aunque mejor que lavar creo que el término de bañar se ajusta mucho más a la realidad.

La señora le puso el tapón al fregadero, lo llenó de agua, echó un chorreón de jabón y metió los platos. Así sin más, sin enjuagar ni nada, a pelo. Así que los restos de comida se quedaron ahí flotando entre el resto de vajilla y pompas de jabón.
Con un estropajo restregó los platos, cacerola y cubiertos, los cuales, tras ser frotados volvieron al mismo lugar, al mismo agua con los mismos restos, que tras el fregado de que cada plato cada vez se iban acumulando unos poquitos más.
Una vez que todos los platos estuvieron “limpios” los fue sacando de allí evitando llevarse los grumos de comida con mucha maña adquirida con el paso de los años. Luego los secó, con jabón y algunos restos de comida incluidos, pues en ningún momento el agua había sido cambiada. Y ya está, de ahí a su sitio.
¿Para qué vamos a enjuagar luego los platos con agua limpia? A eso se le llama despilfarro, ¿verdad? O no… Y por aquí somos muy ecológicos.

Y yo pienso, que para eso no sé ni para que se molesta en “lavar” los platos. Vale que los restos grandes no están, pero lo que se dice limpio limpio, con todo lo que esa palabra conlleva, no estaría yo muy segura de que estén…

 Para ver luego las cosas que tiene la vida, ¿de qué marca son los lavavajillas más famosos? Bosch o Siemens, entre otros. ¿y de dónde son estas marcas? Alemanas, por supuesto.

Así que si vais alguna vez a una casa alemana sin lavavajillas tened en cuenta que la probabilidad de que los platos hayan sido bañados en lugar de lavados es bastante plausible.
Bien es cierto que esta costumbre viene de hace ya muchos años y es probable que tan solo las personas mayores la mantengan, los teutones que no superen los 60 años entienden que esa forma de lavar los platos y no hacerlo es lo mismo, ¿verdad? ¡verdad! Quiero creer que si…

¿Alguna vez fuisteis testigo de este “bautizo” platil?


Un saludo!!



2 de julio de 2014

Deutschland, Deutschland

Es sabido por todos que si no quieres discutir con una persona hay tres temas que a toda costa debes evitar; política, religión y fútbol. Y ahora que el Mundial está en pleno apogeo este último tema está en boca de todos y por supuesto esto trae sus consecuencias.

En España el fútbol es el deporte rey, absoluto, y muy pocos otros pueden hacerle sombra, desgraciadamente.
En Alemania es también un deporte seguido por muchos y eso unido a que soy bastante futbolera, pero de verlo en la tele, lo de jugarlo se lo dejo a otros, pues al final se crean unas situaciones un tanto tensas.

Siempre evité meterme con nadie cuando se trata de fútbol, al fin y al cabo no es más que un juego y ocurra lo que ocurra yo mañana tendré que ir a trabajar. El problema viene cuando aunque tú te calles el resto no lo hacen.
Ya hemos visto la poco exitosa participación de España en el Mundial. Y desde ese primer partido contra Holanda han habido muchos alemanes que me han soltado indirectas, puntillitas y/o a bocajarro me han dicho con rintitin ¿qué le ha pasado a España?
Ya han pasado unos cuantos días/semanas de aquel fatídico día y de nuestra eliminación, ya estamos en cuartos y aún así todavía debo de escucharlos, regodeándose y metiendo el dedo en la llaga.
Yo soy bastante educada y procuro pasar del tema, al igual que tampoco le restregué en la cara a nadie las eliminaciones del Dortmund o del Bayern en la Champions. Así que he acabado optando por escoger una frase cortante, graciosa y que no admite más comentarios “ich verstehe kein Deutsch”. Siempre que me dicen algo la repito, hasta tres veces seguidas si es necesario y al final a la cuarta vez se dan por enterados, se callan y me dejan tranquila.



Por eso, cuando los propios alemanes que me dicen estas cosas me preguntan que con quien voy ahora, me cuesta mucho decirles que con Alemania.
Me gusta este país, trabajo y vivo muy a gusto aquí, tengo amigos alemanes que son geniales y en general tengo poco de lo que quejarme. Pero sinceramente, ojalá pierdan, ojalá les largue ya y dejen de tener esa sonrisita de superioridad constante.
Si no hubiesen empezado ellos con sus frases malintencionadas es muy posible que hubiese ido con Deutschland hasta el final, que no por nada es mi país de acogida, pero después de todo lo que he tenido que escuchar…

Curiosamente creía que yo era la única que pensaba así, pero en algún momento, probablemente en el partido de Alemania contra Portugal, me di cuenta de que erróneamente no era para nada la única. Casi todos mis amigos extranjeros que viven en este país tienen ese mismo sentimiento. Todos estamos muy bien aquí, estamos integrados, tenemos un trabajo y nos llevamos bien con los autóctonos, pero todos pensamos lo mismo y tenemos la misma esperanza. ¡Ojalá no ganen el mundial!
Comentando los partidos con los pacientes me he dado cuenta que hasta el 90% de los extranjeros quieren que Alemania pierda. Y somos gente que provenimos de muchos países diferentes.

Si hasta los propios alemanes se han dado cuenta de esto, hace unos días salió un artículo con este titular: Warum Ausländer nicht für Deutschland sind. Porque los extranjeros no van con Alemania.
¿Por qué será?

Me gustaría saber si ese sentimiento de querer que el país en el que vives pierda es tan solo cosa nuestra o los que sois extranjeros en otros lugares también lo habéis sentido. Aunque en especial tengo curiosidad por saberlo de aquellos que residís en España. y además seguro que hay algún Ausländer en Alemania que no comparte mi opinión, también sería interesante saber que opina de todo esto…

Abrimos debate, pero por favor, con educación.


Así que, a pesar de mi poca devoción por Messi, ¡¡¡vamos Argentina!!! Que además tengo un tío bonaerense. Y por supuesto, ¡¡¡vamos Colombia!!!




13 de julio del 2014, edito:

Mi gozo en un pozo...
Al final ganaron el Mundial... Aunque por suerte estarán tan contentos que nadie se dará cuenta de que soy española y con algo más de suerte me contagiarán su entusiasmo y hasta me alegraré por ellos...


Un saludo!!


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