28 de mayo de 2013

¿Eso es alemán o francés?

Hoy voy a hacer un poco de defensor del diablo. Yo misma he afirmado muchas veces que el alemán es un idioma rudo y fuerte, que parece que te están insultando cuando realmente te están diciendo te quiero, ich liebe dich.
No sé  porque será, pero en realidad el alemán tiene muchas similitudes con el francés, las erres que pronuncian son casi gárgaras, igual que las de nuestros vecinos. Y muchas veces las jotas y las ges son aspiradas. Así que no se qué harán los alemanes para que a pesar de todo, el idioma suene tan fuerte. No solo para nuestros oídos, sino para todo el mundo.


Cuando estaba en la academia estuvimos comparando idiomas, y el alemán era sin duda el que tenía las palabras más largas, pero sobre todo, las más sonoras.Y eramos de muchas países diferentes, pero daba igual, rumano, croata o griego, el alemán se llevaba siempre el premio gordo.
Le enseñamos a nuestro profesor estas imágenes, y no sé como lo hizo, pero consiguió que farfalla sonara a insulto y Schmetterling como una dulce caricia. Un aplauso para él, porque ya hay que tener arte para eso.

Estas imágenes están sacadas de internet, no me hago responsable de posibles traducciones poco fieles.


Al principio de venirme a Alemania, cuando la gente todavía me respondía en inglés al preguntar en alemán, intentaba escuchar esa tortura llamada radio y os juro por Gott que en muchas ocasiones tuve la sensación de que en lugar de hablar en alemán, lo hacían en francés. No me preguntéis como, pero yo era capaz de confundir estos dos idiomas.
Esta incógnita quedó flotando en mi cabeza hasta que un día en clase nos pusieron una canción con la que me volvió la duda.
Escucharla y decirme si vuestra idea de que el alemán es un idioma rudo se mantiene.


¿Y bien? ¿Seguís pensando que estoy loca? No puede resultar el alemán también un idioma agradable al oído?
Que por cierto, esta canción es bastante graciosa, es muy dulce y melodiosa pero en realidad está poniendo verde a una amiga llamada Eve. La verdad es que la letra no tiene ningún desperdicio.


Un saludo!!

23 de mayo de 2013

Tontita y Bulldog

Siempre os he contado lo que le pasa a mi amiga china con su antigua compañera de piso o la actual. Ahora mismo yo vivo con dos españoles la mar de majos y no tengo ninguna queja, pero antes podría haber escrito un libro con las historias de mis compañeras de piso.
Así que vamos dedicarles unas entradas, por esos cuatro meses tan entretenidos que pasé con ellas...

Eran dos chicas, dos alemanas. A una la llamaremos El Bulldog, a la otra simplemente, Tontita.
Creo que con estos nombres queda bastante clara la personalidad de estos dos especímenes teutones femeninos.
Tontita era muy poco espabilada, pero muy poco, y cuando digo poco me refiero a que le faltaba un hervor, o dos, o quizás ni siquiera había empezado a hervir.
Cuando estaba en el piso, pasaba el tiempo en su habitación, y SIEMPRE cerraba la puerta con llave. Que yo aún me sigo preguntando la razón. Tendría cosas ilegales o algo? no creo, para eso se necesitaría tener algún tipo de avispamiento y a ella eso no le sobraba precisamente. Que no es que la chica fuese tonta, estaba estudiando en la universidad Biología o algo así. Yo creo que el problema es simplemente que es alemana, y no digo nada pero lo digo todo.

La primera vez que salí a la calle dije, como bien me ha enseñado mi madre, Adiós! a nadie en particular, pues las dos estaban en sus habitaciones, con las puertas cerradas, así que creo que se lo dije al armario del pasillo, pero el muy maleducado ni siquiera me contestó, al igual que las compañeras. Será porque tienen la puerta cerrada y no te han oído Irene. Ja! ilusa de mí! Cuando volví saludé, pero las puertas todavía estaban cerradas y el armario seguía sin responderme.

Cuando una de ellas llegó, yo escuché la puerta, dije "Hola!" y el silencio me devolvió la respuesta. He de confesar que me pareció raro, así que salí a ver porque nadie me había contestado. Me encontré a Bulldog al lado de la puerta de mi habitación quitándose las zapatillas. Volví a repetir el saludo, levantó la cabeza, me miró con fijeza y dijo un "Hallo" seco, frío, tajante, que no dejaba lugar a dudas, la conversación ha acabado. Si, señor, señor!!

Pero fue la vez en la que Tontita salió del piso estando yo dentro cuando me di cuenta de que algo poco normal estaba pasando allí.
Por supuesto que no dijo un "Me voy!" que no digo que me lo dirija a mí, uno en general, al menos para el pobre armario del pasillo. Pero no, si no es necesario, oder? Pues no, te equivocas, es necesario, tienes que saber si hay alguien en el piso y si lo hay no hace falta que cierres la puerta con llave y fax. Pero ella se saltaba el paso de la pregunta e iba directamente al hecho.
Y allí me quedé yo la primera vez, con cara de tonta, intentando descifrar el porqué de tal situación. Ya que la música que salía de mi habitación y la luz a través de la puerta abierta debía de significar el obligado deshabitamiento del habitáculo. Fue en ese momento en el que comencé a pensar en la posibilidad de haber conseguido superpoderes de invisibilidad y no me había dado cuenta.

Cosa que se confirmó unas semanas más tarde, cuando me crucé con Tontita en el pasillo, la saludé me miró, la miré y paso de largo sin abrir la boca.
Y así señores, durante cuatro meses obtuve poderes de invisibilidad de forma intermitente, me convertí en un miembro de Los 4 Fantásticos, la mujer invisible y sin pasar por ninguna tormenta de radicación cósmica, afortunada yo.
Pero mis poderes no solo se aplicaban a mí misma, si no que se extrapolaban a todo lo que tocaba, al estilo del Rey Midas. Una vez entre en la cocina, abrí el frigorífico y vi que Bulldog estaba allí, sentada justamente delante de mí, la saludé, me miró y debió de ver a través de mi y del frigorífico abierto, pues ahí no había pasado nada, nadie había visto nada y siguió comiendo.
El Bulldog es una chica con una falta urgente de fibra en el interior de su cuerpo que llega a resultar alarmante, con cambios de humor extremos que ocurren en escasos milisegundos.
Siempre me imaginé que sería interesante vivir en una peli, lo que no sabía era que la realidad siempre supera a la ficción. Me río yo de los cambios de personalidad del doctor Jekyll y Mr. Hyde.
Como podréis haber deducido, ninguna de mis compañeras era especialmente habladora, pero El Bulldog tenía sus minutos agradables y algunas veces se podía entablar conversación con ella. Con un trato cercano, como si nos conociésemos de toda la vida. Pero de pronto, y sin que pudieses verlo venir, desviaba la vista, torcía la cabeza y ahí lo tenías. Bienvenida de nuevo Bulldog.

Continuará…

Saludos!!
 

21 de mayo de 2013

Dresde


Es la capital del estado federado de Sajonia. En alemán se la conoce como Dresden. Está situada en el centro de Europa, al este de Alemania, a unos 40 kilómetros de la frontera con la República Checa y a 100 de Austria. Berlín se encuentra a 165 km.
Por la ciudad fluye el río Elba, el valle de este río en su paso por esta región fue considerada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad desde los años 2004 al 2009, cuando le fue retirada dicha distinción por la construcción del puente del Waldschlößchen a dos kilómetros del centro histórico de la ciudad.
La población total de la ciudad asciende a algo más de medio millón de habitantes.
En 1945 era el tercer nudo ferroviario más importante del Reich y hasta ese momento era una de las pocas ciudades que no había sufrido ningún bombardeo. Entre los días 13 y 15 de febrero de 1945, a unas doce semanas del fin de la Alemania nazi, la Royal Air Force británica (RAF) y las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos (USAAF) bombardearon cuatro veces la ciudad, dejando caer cerca de 4.000 toneladas de bombas altamente explosivas y dispositivos incendiarios, que arrasaron gran parte de la ciudad y desencadenaron una tormenta de fuego que consumió el centro histórico de la misma, a este bombardeo se le conoce como el Bombardeo de Dresde.
Debido a este hecho quedan muy pocos monumentos originales en pie y la mayoría de la ciudad tuvo que ser reconstruida, por lo que la zona turística está bastante concentrada a las orillas del río.
La estación central - Hauptbahnhof está cerca del centro histórico, tan solo hay que seguir los letreros de Zentrum y en unos quince minutos se llega, pero no tiene pérdida, es toda la calle para abajo.


Catedral de la Santísima TrinidadHofkirche


Fue construida entre los años entre los años 1739 y 1755 por orden del príncipe elector Federico Augusto II de Sajonia. Durante el Bombardeo de Dresde la iglesia ardió hasta los cimientos, las paredes exteriores quedaron muy dañadas y las cúpulas se desplomaron. La reconstrucción duró hasta el año 1965, y en la actualidad se puede observar que fue reconstruido y que no por la diferencia de los tonos en las piedras.


En la entrada de la catedral por la Plaza del Palacio – Schlossplatz, podemos ver una “N” tallada en la piedra. Esta letra marca el lugar desde donde Napoleón marchó con sus tropas a la batalla de Dresde en el 1813.

Ópera Semper - Semperoper

Es considerado como una de las joyas de la arquitectura teatral del mundo. Durante el bombardeo fue destruido casi por completo, pero se reconstruyó hasta el más mínimo detalle y en 1986 se reabrió al público.
Justo delante está la Plaza del Palacio – Schlossplatz.

Puente de AugustoAugustusbrücke


El puente original fue construido en el siglo XIII. Entre los años 1727 y 1731 fue reconstruido y decorado de forma lujosa. Pero a principio del siglo XX el ancho de la calzada se quedó pequeño y unido al pequeño tamaña de los arcos tuvo que ser destruido. En 1907 comenzó su reconstrucción, durante la IIGM fue parcialmente dinamitado y en 1949 fue de nuevo construido.

Desfile de los Príncipes - Fürstenzug
Pinchar para ver el mural completo

Es un mural gigante de un desfile de caballos, a escala mayor que la realidad. Está formado por 24.000 azulejos de porcelana, siendo el mosaico de porcelana más grande del mundo.
Tiene una longitud de 102 metros y 9,5 metros de altura. Ocupa una superficie de 952m².
Representa a los monarcas de la casa de Wettin entre 1123 y 1906.


Palacio de Dresde - Dresdner Residenzschloss
Foto sacada de la Wikipedia

Es uno de los edificios más antiguos de la ciudad. Ha sido la residencia de reyes y electores desde 1547 hasta 1918.
El palacio original era un único torreón construido en 1200 y conforme pasaron los años se le fueron añadiendo alas. Por eso no se puede decir que tenga un estilo arquitectónico definido, pues comprende desde el románico hasta el barroco.

Terraza de Brühl - Brühlsche Terrasse

Es un conjunto arquitectónico que se extiende a la orilla del Elba. También se le conoce como El Balcón de Europa.
El nombre hace referencia al conde Heinrich von Brühl, que mandó construir un palacio en este lugar en 1737.
Zwinger

Está situado al lado de la ópera. Zwinger o Ringmauer signofican fortaleza en alemán, este nombre viene porque este un palacio fue edificado en el anterior emplazamiento de una fortaleza.
Originalmente fue construido para plantar naranjos, pero fue una excusa del príncipe elector Augusto el Fuerte, ya que lo usó más de sitio de fiestas que de otra cosa. De hecho, creo que no hay ni un solo naranjo en el patio.
Actualmente es un museo donde se albergan colecciones de arte y ciencia.


Iglesia de Nuestra Señora - Frauenkirche


Es una iglesia barroca luterana. Fue construida entre los años 1726 y 1743, pero durante la IIGM fue casi totalmente destruida. Tras la guerra el gobierno de esa parte de Alemania, la República Democrática Alemana (RDA) mantuvo el edificio en ruinas como símbolo que recordara la destrucción que causó la guerra, pero unos años después de la caída del Muro de Berlín, en 1994, comenzaron las obras para su reconstrucción, que acabaron en 2005.
Para esta reconstrucción se utilizaron muchas piedras de las ruinas, pero aún así se puede observar la diferencia de colores entre las piezas nuevas viejas, negras, y las nuevas, blancas, dando la sensación de que la fachada es un puzle.

Großer Garten
Foto cogida de la Wikipedia

El Großer Garten es un jardín barroco de la ciudad alemana de Dresde. Se construyó a partir de 1676 como jardín de caza fuera de las murallas de la ciudad para el que más tarde fue príncipe elector de Sajonia Juan Jorge III.
Hoy en día, el Großer Garten alberga el jardín zoológico de Dresde, el botánico, el palacete de verano, el lago de Carola (con la posibilidad de alquilar botes), el escenario del llamado Junge Garde y el “ferrocarril del parque” (un pequeño circuito para un tren infantil), así como pequeñas fuentes.

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Alemania es un país lleno de lugares con encanto que esperan ser descubiertas; grandes urbes, pequeñas ciudades y pueblos que parecen estancados en el tiempo. ¿Te animas a descubrirlas con nosotros? 


Saludos!!

20 de mayo de 2013

Estereotipos

Hay algunas cosas en este mundo que vienen de serie en el Sapiens-sapiens, junto con la capacidad para hablar y utilizar el pulgar, se instaló un programa al que llamaron “Estereotipos”. No importa lo más mínimo que vengan de los españoles para los alemanes, de los alemanes para los franceses o de los franceses para el resto del mundo. Incluso tenemos uno global y estandarizado, lo que los terrícolas piensan de los extraterrestres. En un porcentaje muy elevado, estos van a tener una forma extraña, en forma de insecto, lagarto, con cabezas gigantes o minúsculas… pero siempre, quitando algunas excepciones, van a ser seres muy poco agraciados, de color verde o en su defecto marrón, aunque hay por ahí alguno azul. Esos son la versión de los pitufos en el espacio.

Pero bueno, estas elucubraciones vienen para explicar que no importa la nacionalidad del hablante, los estereotipos son parte de la cultura de cada país y están muy arraigados a ella.
De los alemanes se dice, y con acierto, que son unos cabezas cuadradas. Parece ser que esta visión de los teutones no la tenemos solo nosotros, el otro día en la clínica uno de ellos se autodenominó a si mismo con esa expresión, aunque en la versión teutona, que es Quadratschädel, o lo que vendría a ser cráneo cuadrado.
También dicen las malas lenguas que beben cerveza como si el fin de los días estuviera a la vuelta de la esquina, pero que queréis cuando el agua está a precio de oro y la Bier es más barata…
Está muy extendida la asociación de Alemania con las salchichas, imagino que parte de la culpa la tendrán las Frankfurt y Oscar Mayer, que saber, que aunque este señor era teutón, la empresa es de los Estados Unidos. Pero poco puedo decir ante esto, las salchichas son un producto muy consumido en este país, que junto con el curry y las pommes frites, son el culmen de la comida rápida. Pero no os dejéis engañar por esto, que aquí el número de veganos, vegetarianos y demás gente que se alimenta a base de comida de conejos es muy elevado.
Hay otro tipo de estereotipo que no está tan extendido, los germanos son muy directos, algo así como llevar la sinceridad por bandera, le pese a quien le pese, aunque no en todas las situaciones, está claro. De esto ya os había hablado aluna vez, pero nunca había conseguido poner un ejemplo, hasta que el otro día en la clínica, la mujer del jefe me la ofreció en bandeja de plata.
Os diré que con ella me llevo bien y punto. No tenemos una estrecha relación, ni nos contamos confidencias. Una señora que podría ser mi madre, a la que conozco desde hace unos meses y a la que no veo todos los días. Creo que con esto os podéis hacer una idea de la relación que tengo con ella.
Pues bien, el otro día y sin saber muy bien como llegó aquello. Me mira y sin alterar un ápice el tono de voz me pregunta.
- ¿Has engordado?

Os juro que me quedé unos segundos sin habla. Realmente me ha preguntado lo que creo que he escuchado?
Y la veo que me sigue mirando, esperando una respuesta.

- No, es la chaqueta.

Me la desabrocho y…

- Cierto, es muy poco favorecedora.

Tras lo cual y sin darle más importancia al asunto siguió a lo suyo, ordenando papeles.

A mi nunca jamás en la vida se me ocurriría preguntarle a alguien algo por el estilo, sobre todo si con esa persona no tengo una buena relación. Pero bueno, Alemania ist anders.

Como no hay mal que por bien no venga ese día aprendí como se dice que algo no sienta bien, puesto, me refiero. La palabra en cuestión es unvorteilhaft, que se las trae. Cuando intenté memorizarla eso era imposible, así que me puse a analizar la palabreja a ver de dónde diablos procedían tantas palabras sueltas, pues veréis:
  • Un es como la partícula in española o cualquiera de sus variantes. Indescriptible, incomible, infumable, etc. Niega algo.
  • Vor es una especie de palabra comodín, la puedes meter en muchos sitios, pero uno de sus principales usos es como preposición, significa delante.
  • Teil, es trozo, aunque depende del contexto puede tener otro significado.
  • Haft es el sufijo para indicar que una palabra es un adjetivo, uno de los muuuuuuuuuuuuuchos sufijo que hay.
Asi que si lo miramos así, la palabra es una especie de cúmulo de palabras sin un significado propio.
Por suerte, Vorteil si que es una palabra en si misma, ventaja. Por lo que en una traducción literal, la palabra vendría a ser algo así como desventajoso o adaptándolo al contexto poco favorecedor. Por lo que me han dicho algunos alemanes, es una palabra bastante extremista.
En resumen, que la señora me dijo como quien no quiere la cosa, que la chaqueta me queda horrible.

Saludos!!

17 de mayo de 2013

Cosas de cama

Hoy me gustaría hablaros y de paso desahogarme un poco, de un objeto inanimado que nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida pero que no todo el mundo se percate de la importancia de su existencia, las almohadas.
Malditos seáis los que tenéis una en condiciones, esas almohadas alargadas, blanditas o más duras, pero consistentes tan tan achuchables… ainssss, lo que daría por una de esas…
¿Quién no se ha peleado alguna vez por una almohada? Porque la que tú tienes no te gusta, y quieres ESA, la quieres, porque es más dura, más blanda, más grande o porque simplemente la otra persona la ha terminado usurpando durante la noche.
Por estas tierras las almohadas no existen como tal, de hecho ni siquiera poseen un nombre propio, las llaman cojines – das Kissen o como mucho muchísimo cojines de cabeza – das Kopfkissen.
Eso es lo que son las almohadas aquí, cojines, muy grandes, pero cojines en esencia. Cuadrados, poco estables, con una nula dureza, que por la mañana tienes la cabeza en la cama, pues lo que hay dentro se ha ido moviendo/adaptando o lo que diablos pase, y al final se ha creado un hueco, que es donde ha quedado tu cabeza incrustada.
Mira que he buscado y rebuscado, pero no he conseguido encontrar ninguna en condiciones. Para empezar el 99 % son cuadradas, en el otro 1% se engloban el resto de formas.
Debe de ser que yo no me he enterado y por aquí hay un concurso de a ver quien es la almohada más blanda, porque de verdad, la más consistente que encontré deja mucho de desear.
Aunque en realidad sí que es posible encontrar almohadas duras, esas con forma de ola, las viscoelásticas… que no es que sean duras, es que dormir sobre una piedra o sobre eso sería lo mismo.
Son rectangulares, si, son duras, si (demasiado), pero les falta el tercer punto que hace de una almohada un buen compañero de cama, son cero achuchables, fallo enorme…
De nuevo nos encontramos con los alemanes y sus extremos.
En el siguiente paquete de España, mamá por favor, mete mi almohada!

Otro objeto que suele ir de la mano son los edredones. Que hay de dos tipos, el de verano y el de invierno, que suele ser añadir una capa más al de verano.
La primera vez que vi un edredón de verano me quedé un tanto confusa, porque no son simples mantas, no señores, son nórdicos!!
Una proviene de la España profunda, de La Mancha, y los 30º C en los meses de verano, por la noche, no te los quita nadie, así que eso de dormir con edredón queda descartado, de hecho muchas veces hasta la sábana sobra.
Pero aquí la temperatura no es tan extrema, y el edredón de verano se utiliza siempre, en eso si que han acertado, aunque en lo que al arte de hacer almohadas se refiere, un suspenso gigantesco.

Si hay alguien por ahí que viva en Alemania y haya sido capaz de encontrar una almohada en condiciones, que por favor se apiade de mí y me diga donde puedo comprar una!!!

Saludos!!
 

16 de mayo de 2013

El gato con botas - Der gestiefelte Kater

Érase una vez un molinero que tenía tres hijos. A su muerte les dejó, por toda herencia, un molino, un asno y un gato. El reparto se hizo enseguida, sin llamar al notario ni al procurador, pues probablemente se hubieran llevado todo el pobre patrimonio. Al hijo mayor le tocó el molino; al segundo, el asno, y al más pequeño sólo le correspondió el gato. Este último no se podía consolar de haberle tocado tan poca cosa.

-Mis hermanos -se decía- podrán ganarse la vida honradamente juntándose los dos; en cambio yo, en cuanto me haya comido el gato y me haya hecho un manguito con su piel, me moriré de hambre.

El gato, que estaba oyendo estas palabras, haciéndose el distraído, le dijo con aire serio y sosegado:

-No te aflijas en absoluto, mi amo, no tienes más que darme un saco y hacerme un par de botas para ir por los zarzales, y ya verás que tu herencia no es tan poca cosa como tú crees.

Aunque el amo del gato no hizo mucho caso al oírlo, lo había visto valerse de tantas estratagemas para cazar ratas y ratones, como cuando se colgaba por sus patas traseras o se escondía en la harina haciéndose el muerto, que no perdió la esperanza de que lo socorriera en su miseria.

En cuanto el gato tuvo lo que había solicitado, se calzó rápidamente las botas, se echó el saco al hombro, cogió los cordones con sus patas delanteras y se dirigió hacia un coto de caza en donde había muchos conejos. Puso salvado y hierbas dentro del saco, se tendió en el suelo como si estuviese muerto, y esperó que algún conejillo, poco conocedor de las tretas de este mundo, viniera a meterse en el saco para comer lo que en él había echado.

Apenas se hubo recostado, cuando tuvo la primera satisfacción; un distraído conejillo entró en el saco. El gato tiró enseguida de los cordones para atraparlo, y lo mató sin compasión.

Muy orgulloso de su presa, se dirigió hacia el palacio del Rey y pidió que lo dejaran entrar para hablar con él. Le hicieron pasar a los aposentos de Su Majestad y, después de hacer una gran reverencia al Rey, le dijo:

-Majestad, aquí teneis un conejo de campo que el señor marqués de Carabás -que es el nombre que se le ocurrió dar a su amo- me ha encargado ofreceros de su parte.

-Dile a tu amo -contestó el Rey- que se lo agradezco, y que me halaga en gran medida.

Otro día fue a esconderse en un trigal dejando también el saco abierto; en cuanto dos perdices entraron en él, tiró de los cordones y las cogió a las dos. Enseguida fue a ofrecérselas al Rey, tal como había hecho con el conejo de campo. Una vez más, el Rey se sintió halagado al recibir las dos perdices, y ordenó que le dieran una propina.

Durante dos o tres meses el gato continuó llevando al Rey, de cuando en cuando, las piezas que cazaba y le decía que lo enviaba su amo.

Un día se enteró que el Rey iba a salir de paseo por la ribera del río con su hija, la princesa más hermosa del mundo, y le dijo a su amo:

-Si sigues mi consejo podrás hacer fortuna; no tienes más que bañarte en el río en el lugar que yo te indique y luego déjame hacer a mí.
El marqués de Carabás hizo lo que su gato le aconsejaba, sin saber con qué fines lo hacía. Mientras se bañaba, pasó por allí el Rey, y el gato se puso a gritar con todas sus fuerzas:

-¡Socorro, socorro! ¡Que se ahoga el Marqués de Carabás!

Al oír los gritos, el Rey se asomó por la ventanilla y, reconociendo al gato que tantas piezas de caza le había llevado, ordenó a sus guardias que fueran enseguida en auxilio del Marqués de Carabás.

Mientras sacaban del río al pobre marqués, el gato se acercó a la carroza y le dijo al Rey que, mientras se bañaba su amo, habían venido unos ladrones y se habían llevado sus ropas, a pesar de que él gritó con todas sus fuerzas pidiendo ayuda; el gato las había escondido bajo una enorme piedra. Al instante, el Rey ordenó a los encargados de su guardarropa que fueran a buscar uno de sus más hermosos trajes para el señor marqués de Carabás.

El Rey le ofreció mil muestras de amistad y, como el hermoso traje que acababan de darle realzaba su figura (pues era guapo y de buena presencia), la hija del rey lo encontró muy de su agrado, de modo que, en cuanto el marqués de Carabás le dirigió dos o tres miradas muy respetuosas y un poco tiernas, ella se enamoró locamente de él. El rey quiso que subiera a su carroza y que los acompañara en su paseo. El gato, encantado al ver que su plan empezaba a dar resultado, se adelantó a ellos y, cuando encontró a unos campesinos que segaban un campo, les dijo:

-Buenas gentes, si no decís al rey que el campo que estáis segando pertenece al señor marqués de Carabás, seréis hechos picadillo como carne de pastel.

Al pasar por allí, el rey no dejó de preguntar a los segadores que de quién era el campo que estaban segando.

-Estos campos pertenecen al señor marqués de Carabás -respondieron todos a la vez, pues la amenaza del gato los había asustado.

El gato, que iba delante de la carroza, seguía diciendo lo mismo a todos aquellos con quienes se encontraba, por lo que el rey estaba asombrado de las grandes posesiones del marqués de Carabás.

Finalmente el Gato con Botas llegó a un grandioso castillo, cuyo dueño era un ogro, el más rico de todo el país, ya que todas las tierras por donde el Rey había pasado dependían de aquel castillo. El gato, que por supuesto se había informado de quién era aquel ogro y de lo que sabía hacer, pidió hablar con él para presentarle sus respetos, pues no quería pasar de largo sin haber tenido ese honor.

El ogro lo recibió tan cortésmente como puede hacerlo un ogro y lo invitó a descansar un rato.

-Me han dicho -dijo el gato- que tenéis la habilidad de poder convertiros en cualquier clase de animal, que podéis transformaros en león o en elefante, por ejemplo.

-Es cierto -dijo impulsivamente el ogro-, y os lo voy a demostrar convirtiéndome ipso facto en un león.
El gato se asustó mucho de encontrarse de pronto delante de un león y, con gran esfuerzo y dificultad, pues sus botas no valían para andar por las tejas, se encaramó al alero del tejado.

Viendo luego el gato que el ogro había tomado otra vez su aspecto normal, bajó del tejado confesando que había pasado mucho miedo.

-También me han asegurado -dijo el gato- que sois capaz de convertiros en un animal de pequeño tamaño, como una rata o un ratón, aunque debo confesaros que esto sí que me parece del todo imposible.

-¿Imposible? -replicó el ogro- Lo veréis.

Y diciendo esto se transformó en un ratón que se puso a correr por el suelo. El gato, en cuanto lo vio, se arrojó sobre él y se lo comió.

Mientras tanto el Rey, que pasó ante el hermoso castillo, decidió entrar en él. Inmediatamente el gato, que había oído el ruido de la carroza al atravesar el puente levadizo, corrió a su encuentro y saludó al Rey:

-Sea bienvenido Vuestra Majestad al castillo del señor marqués de Carabás.

-¡Pero bueno, señor Marqués! -exclamó el Rey. ¿Este castillo también es vuestro? ¡Qué belleza de patio! Y los edificios que lo rodean son también magníficos. ¿Pasamos al interior?

El marqués de Carabás tomó de la mano a la Princesa y, siguiendo al Rey, entraron en un majestuoso salón, donde los esperaban unos exquisitos manjares que el ogro tenía preparados para obsequiar a unos amigos suyos que habían de visitarlo ese mismo día, aunque éstos no creyeron conveniente entrar al enterarse de que el Rey se encontraba en el castillo.

El rey, al ver tantas riquezas del Marqués de Carabás, junto con sus buenas cualidades, y conociendo que su hija estaba perdidamente enamorada del marqués, decidió casar a su hija con el joven marqués, ya que a éste también se le veía beber los vientos por la Princesa.

La boda se celebró inmediatamente, convirtiéndose de este modo el hijo menor del molinero en un príncipe; y el gato, que se quedó a vivir en el palacio junto con su amo, devino un gran señor, que sólo corría ya detrás de los ratones para divertirse.

Y así, todos vivieron felices el resto de sus días.



¿Os ha gustado? ¿Os acordabais de este cuento? Yo la verdad es que creo que nunca lo había leído, pues no me suena casi nada, menos lo del Marqués de Caravás, eso me resulta muy familiar y no se de que. Aunque he de decir que esto está traducido, en alemán el apellido del supuesto marqués es Grafen, ni idea de si significa algo, yo al menos esa palabra no la conozco.

¿Moraleja del cuento? ¿Engañando se llega a cualquier lugar? ¿Las tretas dan resultados más rápido que el trabajo duro? ¿Más vale maña que fuerza?
Vaya con el gato este, más listo no lo ha habido nunca.
A mi me ha gustado, que os ha parecido a vosotros?
Por cierto, en alemán, el gato con botas se dice Der gestiefelte Kater.

El gato con botas - Der gestiefelte Kater, es el cuento número 135 del libro "Cuentos de la infancia y del hogar" escrito por los hermanos Grimm.
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Y colorín colorado, este cuento se ha acabado... pero aún quedan muchos más cuentos que leer, muchas historias por recordar y otras tantas por descubrir. ¿Te vienes? Cuentos de los hermanos Grimm.

Saludos!!

15 de mayo de 2013

Empatía y alemanes

Basado en hecho reales.
Hace unas semanas hablando con un par de amigos extranjeros, los dos médicos, que están trabajando en un hospital privado, me parece, en Alemania, me estuvieron contando historias para no dormir de lo que pasan en esos sitios.
Uno de ellos tiene una visión de los alemanes un tanto desmejorada y todo lo que hacen o dicen tiene un doble significado, rebuscado y profundo, donde se esconde una burla y desprecio hacia todo extranjero.
El otro, por el contrario, es algo más normal, pero no se te ocurra decir Herr… no tengo ni idea de cómo se llama de apellido… pongamos Papadopoulos, por eso de que el chaval es griego. Pero lo dicho, referirte a el como Herr Papadopoulos va a provocar una mirada amenazadora en sus ojos y una respuesta inmediata, automática, Doctor Papadopoulos, del tipo Capitán Jack Sparrow, Ca-pi-tán. Que te quedas sin saber que decir exactamente, usted perdone. De hecho en el buzón de su casa ha puesto el Doctor… pero un chico muy majo a fin de cuentas.
Entre todas las anécdotas que me contaron hubo una que me horrorizó por el poco tacto y empatía que desprendía la enfermera en cuestión.
El primero es médico, pero está en periodo de prácticas, así que no tiene demasiada autoridad en el hospital, por lo que cuando se encontró el percal poco pudo hacer, al final terminó llamando al otro chico, al Doctor.
La estampa que se encontraron fue la siguiente.
En una planta en la que están los pacientes con problemas neurológicos hay un hombre, ya bastante mayor que durante el fin de semana debió de haberse ido de fiesta y montarse una juerga épica, pues el pobre hombre parecía Frankenstein, con grapas en la frente y un chichón gigante al lado.
Porque tendrá grapas en la cabeza?? Se preguntaron.
Así que fueron a preguntarle a la enfermera, encargada y responsable de lo que pasa en esa planta.
Su respuesta, que se cayó y como la herida necesitaba unión se la graparon. Dijo como si no pasara nada. Y ahí estaba el hombre con seis grapas en toda la frente.
El Doctor le preguntó que porque no habían avisado a ningún médico, que nadie se iba a molestar en coser la herida y dejar una cicatriz aceptable, no la cosa esa horrible que habían improvisado. La respuesta de la enfermera.

 - Que más da, si está demente, no se entera de nada.

A lo cual ninguno de los dos supieron que responder en ese momento.
Eso señores es a lo que se le llama falta de sentido común, nula empatía, poco amor por tu trabajo y muy pocas ganas de estar allí.

Otra de las cosas que me contaron, y que yo nunca me había dado cuenta, es que los alemanes aceptan las cosas tal y como vienen. Entender que esto es generalizando y basándome en la experiencia de estos dos chicos y la mía propia, que luego habrá de todo.
Por lo que me han contado, en el hospital todavía no han escuchado a ningún paciente alemán, con enfermedades chungas y dolorosas, quejarse más allá de - me duele, dame algo - , o recochinearse en el dolor y airear penas por doquier, a cualquiera que le escuche y a quien no también.
La gente acepta las enfermedades, la asume y tiran para delante, intentando salir del bache como buenamente puedan.
De hecho una señora italiana se puso a contar penalidades de su vida y allí nadie le hizo caso. La miraban con cara de, y a mi que mierdas me importa.
Quizás sea es la razón por la cual nadie cuenta nada, si nadie va a mostrar un poco de empatía, te vas a sentir más miserable aún.
En general los alemanes suelen quejarse muy poco, cada cual con sus problemas, pero es que la gente se interesa bien poco por escucharte, así que será la pescadilla que se muerde la cola, pero es cierto que por aquí, la peña es bastante poco empática.

Saludos!!
 

14 de mayo de 2013

Carreteras y autovías

Esta información es de dominio público, así que imagino que todo el mundo lo sabrá. En las autovías alemanas, en algunos tramos, no hay límite de velocidad. Aunque no es tan bonito como parece, pues a pesar de que en algunos momentos se pueda circular a la velocidad que uno quiera, los límites de velocidad suelen variar muchísimo. Ves la señal de 80, luego la de 100, de nuevo la de 80, de pronto 120, a los pocos metros 130 y en un momento aparece esa señal redonda, blanca, con rayas diagonales, fin de las restricciones, y unos metros más adelante no está la de 120… ¡Sin límites! 
Vas por el carril de la derecha, más feliz que una perdiz, a 140 y los Mercedes, Audis y Porsches te adelantan en una visto y no visto, ¡zas! Que piensas, iré parado…
Cuando el límite de velocidad queda suprimido la gente se desmadra, pero hay que decir que se respetan mucho las señales, y si pone que hay que ir a 80, una gran mayoría va a 80 (siempre están los que llevan prisa). Tened cuidado con sobrepasar el límite, en Alemania no hay muchos radares, pero haberlos haylos.

Hace unas semanas hice un viaje largo por Alemania, y no sé si que tuvimos mala suerte, o que fue, pero lo de los límites de velocidad era una broma. Eso era como una montaña rusa, nos pasamos una buena parte del viaje a intervalos 80 – 120.

Sales de la ciudad y te indican 80, luego 120, de nuevo 80 por más de 30 km, 120, espera, no vayas tan rápido que ahí delante está de nuevo la de 80. Fogonazo, ¿a cuánto ibas? a 70. ¿A cuánto había que ir? a 60, mierda. Y de nuevo los 130, hasta que aparece la señal de fin de restricciones, y salen todos desbocados.

¿Qué se puede encontrar uno en las autovías alemanas? Muchas zonas de descanso, y con zona de descanso me refiero a un pequeño edificio habilitado con aseos, dos mesas y cuatro bancos mal puestos a su alrededor, y ya, ¿pa´ que más? 
Lo de las gasolineras, con un sitio para poder parar a comer donde aún se pueden encontrar las casi extintas cintas de casete, son lugares muy escasos, oasis en medio de las autovías.
Aquí eso de ver muchos camiones en una gasolinera con restaurante, y decir, para allí que seguro que se come bien, no vale. Que no digo que no se vaya a comer bien, el problema es que es el único sitio donde se puede comer en una radio de 50 km, así que tú verás si paras o no, pero que sepas que va a estar lleno de camiones si o si, de hecho vas a ver camiones en cualquier sitio posible, donde quepa, y si eso es la reincorporación de la autovía, pues que así sea, juráo.

Pero a pesar de todo, eso no fue lo que más me llamó la atención. Ese privilegio se lo llevó una señal muy particular.

Y pensaréis, que eso es porque nos metimos por carreteras triásicas. Pues no… fue en una autovía recién reasfaltada, y podías encontrarlas cada pocos kilómetros. Y yo me pregunto, esos números ¿serán toneladas, la velocidad límite…? porque, ¿quién se va a extrañar de que en las carreteras haya señales para tanques? Eso está a la orden del día, quien no ha visto alguna vez un tanque por la autovía, como Pedro por su casa adelantando al 600…

Sobre el reasfalto, en las ciudades los bordillos de las calles son bastante bajos, de hecho en muchas esquinas están a la misma altura de la carretera. Yo pensaba que era o bien porque al reasfaltar la calle no habían subido el bordillo, cosa que quedó descartada cuando vi que eso no lo hacen, no echan el asfalto nuevo sobre el viejo, aquí quitan el viejo y entonces echan el nuevo, eficiencia alemana que se llama.
La otra opción era que estuviera adaptado a los minusválidos y mamas con carritos. 
No digo que esto no sea verdad, pero por lo que he podido ver, creo que la razón es que los coches cogen las curvas por la acera… se suben encima y como te pongas muy cerca de la carretera en un cruce pueden llevarte puesto. No será la primera vez que veo a un peatón que tiene que echarse para atrás porque casi lo atropellan, y estaba en la acera.

Así que ya sabéis, tener cuidado con los tanques por las carreteras y procurad mantener una buena distancia de seguridad cuando esteis parados en los cruces.

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Si quieres informarte más sobre Alemania, como es la vida en este país o que es lo que se necesita para emigrar aquí pincha en este enlace: Emigrar a Alemania, seguro que encuentras algo que te pueda interesar.

Un saludo!!

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